No hay una sola familia ni una sola Navidad. Y la tradición que más importa es la ilusión de los que vienen detrás. «Con la separación, empezamos a crear nuestras propias tradiciones. Priorizamos estar tranquilos y no tratar de complacer a los demás. Todo lo que hacemos con la familia extensa es para disfrutar, no para complacer», revela Rocío, psicóloga que forma una familia enlazada con su pareja actual, los dos hijos de él y los dos de ella
ana abelenda