La familia de María José Arcos pide colaboración cuando se cumplen cinco años de su desaparición Han pasado cinco años y la familia de María José Arcos Caamaño sigue sin poder conciliar el sueño. El 15 de agosto se cumplirá un lustro desde que esta vecina de Santiago desapareció sin dejar rastro. El juzgado de Ribeira, que lleva las investigaciones, ha archivado el caso, pero con la disposición de volver a abrirlo en cuanto haya algo a lo que agarrarse. Porque, de momento, sólo el silencio y el misterio se dejan oír en una historia que conmocionó en su día a toda la ciudad. El recuerdo vuela de nuevo hacia el faro de Corrubedo en lo que iba a ser una tranquila jornada de playa. Lo que pasó después está por escribir.