Hace veinte años, el director italiano hizo llorar al Palais con «La habitación del hijo», en esta ocasión, desde las butacas inmisericordes, se vivió y escuchó el festival del humor
Sus trabajos para el genio aragonés eclipsaron otras brillantes colaboraciones suyas con directores como Berlanga, Malle, Forman o Rappeneau con películas como «Tamaño natural», «Milou en mayo», «Valmont» y «Cyrano de Bergerac»
El exdirector del Centro Niemeyer aseguró en su juicio que tuvo bastante trabajo para poner en marcha «el mayor» equipamiento cultural del mundo como para ocuparse de sus cuentas