El partido de la derecha populista lusa llegó a plantearse formar parte de Identidad y Democracia, pero finalmente se decantó por el bando del líder húngaro
El acuerdo llega seis meses después de la elecciones. La extrema derecha controlará cinco carteras, entre ellas Migración y Sanidad, y la mitad de los nuevos ministros no estén vinculados a la política
Es un pacto «provisional» con los otros tres partidos de centroderecha: el liberal VVD, el democristiano NSC y el partido de los granjeros BBB, pero aún no se conoce quién liderará el Ejecutivo