Justo un lustro después del terremoto que segó 220.000 vidas, el país agoniza, con miles de personas en campos de acogida, y el Gobierno está atrincherado
Varios gallegos que colaboran con Médicos Sin Fronteras sobre el terreno coinciden en destacar el valor de la experiencia y la necesidad de una mayor conciencia social y una implicación urgente de los gobiernos en el caso del ébola