El ordense se estrenaba en unas olimpiadas con un quinto puesto, el preludio de una carrera exitosa que lo llevaría a lo más alto. Pero el reto estaba entonces en Sidney, hace ahora 17 años
Raña, que reaparece el domingo en Lima, con la vista en el ironman de octubre en Kona, escucha su cuerpo y se prepara a sus 37 años sin un entrenador fijo