Sin garantías de cobro, el sindicato de jugadores convocó una huelga que se levantó el jueves. La falta de control gubernamental y la inacción de la justicia sitúan al fútbol casi al margen de la ley.
Los 8,6 millones de euros que el Zaragoza ha pagado al Benfica por Roberto, que fue muy criticado la pasada temporada por sus desafortunadas actuaciones, ha generado sorpresa en el fútbol portugués.