Preguntado por la situación de Liu Xia y si el régimen permitirá a ella o a su marido viajar a Oslo para recoger el premio, el portavoz del Gobierno chino dijo no conocer «a esa persona» y derivó la cuestión a las autoridades judiciales.
Se niega a pedir perdón y dice que tiene indicios sólidos de que las expulsiones tienen motivos étnicos. Los socialistas españoles en la Eurocámara matizan a Zapatero y condenan la política de Sarkozy