Las víctimas son todas varones y en su mayoría jóvenes que, al parecer, se asfixiaron. En total se hacinaron unos 300 inmigrantes en la embarcación de 15 metros de eslora.
Siguiendo instrucciones de las autoridades de la OTAN, se dirigió hacia las costas de Túnez para transferir a la Armada de ese país a los inmigrantes que aún mantenía a bordo desde el pasado día 11.
Incluso si no hiciera retroceder a la UE un cuarto de siglo, la revisión que se pretende acometer en el Tratado de Schengen para restaurar los controles fronterizos es un placebo.