El incendio que devoró 3.200 hectáreas en Cualedro y otros tres concellos ourensanos deja consecuencias directas a los ganaderos: pérdida de forrajes y temor a que se les prohíba pastorear en lo quemado
El incendio sorprendió a los equipos de extinción y no pudieron evitar que quemase un vehículo tipo pick-up que quedó totalmente inutilizable. El fuego, que Medio Rural da por «estabilizado», afecta a 314 hectáreas