Los asaltantes entraron en el recinto en un coche diplomático. Había 140 clientes y 30 empleados en el hotel. Tras la intervención de las fuerzas de seguridad, el ministro maliense de Seguridad Interior, el coronel Salif Traoré, afirmó que los asaltantes «no tienen rehenes» y que los soldados buscan a los asaltantes. Entre los secuestrados se encontraba un ciudadano español que salió ileso