La Festa da Malla nació cuando un grupo cazadores decidieron plantar trigo en los noventa para que pudieran comer las perdices. El evento es ahora Festa de Interese Turístico Galego.
Blues y tango se despiden de la ciudad con conciertos y milongas. También habrá mercados, espectáculos infantiles, cine, exposiciones y fiestas populares
Siendo niño, Amador Bañobre aprendió con rapidez el catecismo y comenzó a ayudar al sacristán de su parroquia. Su relación con el ámbito religioso se ha mantenido firme desde entonces