El ambiente está enrarecido tras las críticas de Francia y el Reino Unido que consideran que la Alianza no hace lo suficiente para proteger a la población del país.
«El ritmo de las operaciones no ha disminuido desde que la OTAN asumió la dirección», aseguró por su parte la portavoz adjunta de la organización, Carmen Romero.
La Alianza no se fía del lider libio. Según su secretario general, Anders Fogh Rasmussen, no han recibido todavía solicitud alguna de la Unión Africana en relación con el posible alto el fuego y continuarón con sus acciones militares para proteger a los civiles.
Las milicias de Gadafi se encuentran ya en varios barrios de la ciudad donde han entrado a bordo de vehículos civiles todoterreno y turismos, al tiempo que han apostado francotiradores en los tejados de varios edificios.