El guitarrista y compositor santiagués trabaja desde hace 20 años en Estudio 54, la tienda de guitarras de la calle Gómez Ulla, que ve como «una de las mejores de Europa». En 1991 fundó Absorbed, una de las primeras bandas de death metal de España. «Es una pasada que un grupo aclamado como el estadounidense Blood Incantation, que toca en el Resurrection, diga que fuimos una de sus influencias», agradece
Olalla Sánchez