La propietaria del Bar Villanueva compagina las jornadas de doce horas al frente de su negocio con una prolífica carrera literaria que ya suma diez obras publicadas en tan solo seis años
Empezó de 0 a los 55 años sin renunciar a su pasión por la literatura y el teatro. «Fregué platos en un hotel de Irlanda. En Paraguay fui Bienvenido Mr. Marsall. Hoy, tras atravesar un desierto, siento que estoy mejor que nunca», cuenta quien le echa humor al contratiempo con una frase de su tío Jose Luis, amante del boxeo: «A los puntos ganamos... ¡Pero llevamos unas hostias!»