El caso ahora archivado dinamitó al PP y generó una psicosis entre los funcionarios del Concello, que dilataban los procedimientos por miedo a ser imputados por Pilar de Lara
La magistrada tuvo que dejar el cargo en febrero al ser sancionada por una falta muy grave de desatención y retraso injustificado en los casos que instruía
La jueza habla en su Facebook del caso de las injurias contra ella, que «se dilató 9 años» a pesar de no ser una causa compleja, y critica la «¿doble vara de medir?»