La decisión llega después de que Polonia, República Checa y Suecia se negasen a jugar contra la selección rusa y de que Francia pidiese su exclusión del Mundial de Catar
«Es como si pidiésemos un euro a cada alemán, a cada francés, a cada italiano y a cada español para pagar los daños causados», señalan investigadores de un estudio en el que participó la Estación Biológica de Doñana