Los hechos sucedieron el pasado mes de agosto, pero la policía ha mantenido el caso en secreto. Envió vídeos amenazantes a la víctima, a la que su familia señalaba por «comportamientos sexuales» con una niña
Denuncia una investigación precaria tras el sobreseimiento de la causa, y confiesa: «A veces pienso en irme, pero esta es mi casa y me quedo; incluso con miedo»
Él mismo llamó a los servicios sanitarios que, a su llegada, no pudieron hacer nada por salvarle la vida. El agresor, de 46 años, permanece detenido en el cuartel de Lonzas