Algunos de los supuestos afectados del empresario de Carballo ya pusieron sus casos en manos de abogados. Los damnificados lo vinculan con estafas en la compraventa de vehículos ocurridas en Fuerteventura
«El día que me ingresaron estaba feliz, porque ya no iba a estar sola frente al monstruo», confiesa Olatz tras atravesar el infierno de su trastorno de la alimentación. La presión se volvió insoportable para ella: «Traté de evadirme de todo dejando de comer»