La controvertida (y ancestral) caza del bisonte
El salvaje oeste

La controvertida (y ancestral) caza del bisonte

De los 30 millones que hubo en las praderas americanas, solo quedaron 23 ejemplares. Los protegieron y se multiplicaron. Ahora hay excedente. Por eso, los indios los cazan y un grupo de blancos los descuartiza y encurte a la manera del salvaje oeste.

Norbert Höfler

Domingo, 23 de abril 2017, 12:00

El canto del jefe de los yakamas resuena en el valle del río Yellowstone. Pide a los dioses que les concedan búfalos para alimentar a su pueblo. Sus ruegos son escuchados. Tras un risco aparece una madre bisonte con su cría. Se los distingue perfectamente a través de la mira telescópica. Surgen nuevos ejemplares. Pronto son ya 14. La manada sale a campo abierto.

Solo los indios tienen permiso para disparar. Más tarde, cuando llegue el momento de descuartizar a los animales, contarán con la ayuda de un grupo ... de rostros pálidos. Todos los años se reúnen durante la temporada de caza para aprovechar la carne y la piel de los bisontes abatidos. Se hacen llamar Buffalo Bridge.

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