Antonio Italiani, escritor: «He recogido historias sobre todo tipo de abusos sexuales en O Grove»

leticia castro O GROVE / LA VOZ

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Leticia Castro

El autor afincado en Arousa reúne decenas de testimonios en «La culpa de ser mujer»

30 ago 2025 . Actualizado a las 16:35 h.

A Antonio Italiani, vigués de nacimiento pero afincado desde hace décadas en O Grove, siempre le gustó escribir y conocer historias. Un oficio que no es el suyo, ya que es ingeniero de profesión, pero que ha practicado como tal a lo largo de los años colaborando con múltiples autores. Influenciado por Emilia Pardo Bazán, y con una manera de redactar muy naturalista, decidió hace casi dos décadas profundizar en las historias sufridas por las mujeres de la localidad cuando el derecho de pernada estaba en pleno auge. De ahí nació La culpa de ser mujer, una obra que acaba de ver la luz y recoge decenas de testimonios de gente de O Grove y A Toxa.

Todo comienza, confiesa el autor cuando se puso a analizar al escritor Francisco Franco Calvete, «un ordenanza de telégrafos nacido en 1903», conocido en la localidad arousana por haber escrito la archiconocida obra Quen matou ao meco. A partir de esa lectura minuciosa comenzó Italiani a investigar en la historia de este hombre y descubrió que su intención era denunciar lo que veía cuando iba a entregar los correos puerta a puerta. «Algunas de las criadas que vivían en esas casas le contaban sus sufrimientos», dice.

Ahí vio Italiani un hilo del que tirar para empezar a recoger los testimonios que hoy aparecen reflejados en su libro. Hace diecisiete años comenzó a interpelar a algunas mujeres de O Grove que le contaban historias de sus abuelas. «Me contaron todo tipo de historias, de abusos, de miserias, descubrí mucha endogamia», relata, algo que confiesa es extrapolable a cualquier aldea gallega de antaño.

A lo largo de las trescientas setenta páginas del libro va entrelazando los testimonios hasta conformar una historia común que usa en ciertos momentos la ficción. «Pero los hechos son reales todos», explica. «En el libro te puedes encontrar de todo, desde violaciones a niñas, abortos con agujas de calcetar...», comenta sin desgranar demasiado. «Hay algunos relatos llamativos, como el de un señor todopoderoso que le hizo un hijo a una muda y violaba a las criadas, todas niñas», cuenta.

El libro comienza en una casa de O Montiño y transita por el municipio grovense y por también por la isla, en donde paraba gente muy influyente. «Parte a finales del siglo XIX de la mano de una familia muy conocida que fue transmitiendo estos testimonios de generación en generación, y que me dio un poco el impulso para seguir», señala.

El autor tiene historias ya para un segundo y un tercer volumen, y lo que más le reconforta es que muchas mujeres jóvenes se hayan puesto en contacto con él para pedir ayuda: «Eso me llena mucho».