
El curso de verano de la UDC entra de lleno en el ámbito local
05 jul 2013 . Actualizado a las 07:05 h.Las conserveras, la central térmica de Meirama o las antiguas fábricas de salazón son solo algunos de los múltiples ejemplos de patrimonio industrial que podría aprovecharse con fines turísticos en la Costa da Morte. Ayer, en la ponencia que abrió la densa jornada del curso de verano que celebra la UDC en Carballo, se pusieron sobre la mesa las numerosas posibilidades que ofrece el turismo industrial, que en Europa está prácticamente consolidado y que también está arrancando en España y en Galicia. Las minas de sal de Wieliczka (Polonia), que son «un ejemplo a seguir», en opinión de Iria Caamaño, profesora de la UDC que prepara su tesis doctoral sobre turismo industrial, reciben 800.000 visitas al año. En el otro extremo, los astilleros del arsenal militar de Ferrol han tenido 51 en su primer año de apertura al público. Este complejo es, de hecho, uno de los cuatro incluidos en el Plan Nacional de Patrimonio Industrial en toda Galicia y en la red nacional, que preside la Diputación de A Coruña.
De todo ello se habló ayer en el Fórum, por el que también pasaron el profesor filipino Desmond Wee, que ejerce en una universidad alemana; el arquitecto César Portela; Xosé Gago, que compartió la experiencia de la Torre dos Mouros de Lira y varios expertos que participaron en la sesión de tarde.