Brandomil, un escenario sin igual para enfilar la despedida de Oîma

P. B M. CARBALLO / LA VOZ

ZAS

BASILIO BELLO

A los pies del río Xallas se pudo disfrutar el sábado de uno de los últimos conciertos de la formación

02 ago 2022 . Actualizado a las 23:34 h.

«A pesar da humidade que se notaba no ambiente, a eterna inimiga dos instrumentos musicais, o son era unha auténtica gozada». Tania Carreira, técnica de Turismo de Zas, describe así el concierto ofrecido por Oîma en un entorno único como lo es el puente de Brandomil, a pie del río Xallas. Se programó a una hora en la que los asistentes —algunos de Brandomil, pero la mayoría «de fóra»— pudieron disfrutar no solo de la música, o de la simpatía y alegría del trío, sino también del paisaje y de la caída del sol, la entrada de la noche. «Entre lusco e fusco» el puente se iba iluminado de morado, convirtiendo el entorno en un escenario de excepción, a la altura del que fue uno de los últimos conciertos de la banda, ya que ha anunciado su pronta despedida.

Lo que ofrecieron Antía Ameixeiras, Olalla Liñares y Martiño Senande fue un viaje por la música tradicional, gallega y de otros puntos de Europa, música en todo caso instrumental, de la que hicieron un claro alegato. Con ella invitaron y reivitaron a bailar, y pese a que el público no se atrevió a tanto, sí se entregó a sonoros aplausos al final de cada pieza.

BASILIO BELLO