Los taxistas elevan el tono ante el aumento de vehículos de Cabify en A Coruña: «Están haciendo trampa y lo hemos denunciado»

VIVIR A CORUÑA

La compañía de VTC aumentó su presencia en esta ciudad el pasado diciembre. La Voz ha comparado los tiempos de espera y los precios de sendos servicios
02 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.«En A Coruña no hay taxis». Es una de las frases más repetidas de los últimos meses y un quebradero de cabeza para Ricardo Villamisar, el presidente de Teletaxi, que antes de que el soniquete salga en la conversación advierte: «Sí que hay. El problema es que se están complicando los servicios por la densidad de tráfico y por la peatonalización, que nos obliga a coger rutas alternativas y tardamos más en completar los trayectos». Mientras estos profesionales se enfrentan a unas quejas que para Villamisar no están fundamentadas, la plataforma Cabify se hace fuerte en la ciudad aumentando su flota y absorbiendo parte de la demanda de este servicio. La convivencia podría ser fácil, pero Teletaxi denuncia que esta empresa especializada en Vehículos de Transporte con Conductor (VTC) «hace trampas y no cumple con la legislación autonómica vigente».
En Cabify confirman que a finales del 2024 incorporaron nuevos vehículos a la flota que ya tenían en esta ciudad, aunque evitan dar cifras concretas de cuántos circulan por la urbe. Tres meses después de que se incrementara el número de VTC de esta empresa española, una asociación de taxistas dio la voz de alarma ante unas prácticas que consideran «ilegales». Se refiere Villamisar a que estos coches solo tienen permiso para «realizar trayectos interurbanos; es decir, podrían recoger a una persona en Los Rosales y llevarla al aeropuerto de Alvedro, pero no trasladarla hasta la torre de Hércules». Continúa: «Yo si opero fuera de este Concello [A Coruña] tengo que cumplir determinados requisitos, no puedo hacer lo que quiera».
A esto se suma, según indica este taxtista, que los vehículos de Cabify «están cogiendo gente a mano alzada y hacen paradas donde se concentra el ocio nocturno, y en las estaciones de tren y de bus». La particularidad de Cabify es que trabaja como una aplicación móvil a través de la cual un usuario puede contratar a un conductor particular, y que solo así puede ganarse un cliente. Por eso Villamisar lamenta que estén operando «como taxis encubiertos».
Fuentes municipales confirman que les consta «una denuncia de una asociación de taxistas contra la empresa que, dicen, no cumple la normativa». Además, añaden que se reunirán próximamente con el sector del taxi para «analizar con ellos la problemática. Por supuesto, abriremos expediente a quien no cumpla las normas establecidas». Tras ser advertidos de esta práctica, en Cabify se limitan a responder que sus vehículos «siempre operan respetando los límites legales establecidos por la normativa», pero La Voz ha comprobado que sí es posible realizar trayectos dentro de la propia ciudad utilizando este servicio.
La aplicación permite marcar como origen una dirección de A Coruña y, como destino, otra dentro de este término municipal. De hecho, para comparar precios respecto al taxi, se realizaron rutas similares utilizando los dos medios de transporte. El primer trayecto partió, en Cabify, de la redacción de la edición de local (Ronda de Outeiro, 1) de este periódico rumbo a una zona eminentemente turística: Puerta Real. Desde ahí se realizó la vuelta hasta la redacción. Según la tarifa dinámica de la VTC (cambia en función de diversas variables), a las 14.40 horas del lunes el viaje costaba 7,48 euros; el del taxi salió por 5,75 euros (la bajada de bandera está en 4,30 euros). A las 17.12 horas se realizó un trayecto que partía también de Ronda de Outeiro, 1, esta vez, hasta el Chuac. Cogiendo un Cabify este trayecto costó 4,69 euros; la vuelta hasta la redacción, ahora en taxi, supuso un gasto de 4,30 euros.
Respecto al tiempo de espera, resultó inexistente en el caso del taxi, ya que en sendas paradas (Puerta Real y delante de la zona de urgencias del Chuac) había coches disponibles. Fue diferente en el caso de Cabify. Para el primer trayecto hubo que esperar trece minutos; para el segundo, seis.
Con todo, desde Teletaxi insisten en que no quieren abrir fuego contra las VTC, sino contra la manera de operar de los vehículos de esta compañía en A Coruña. «Las VTC siempre han estado ahí, las tradicionales ofrecen un servicio premium con el que nunca hemos tenido ningún problema, pero esto es diferente».