Trump ataca de lleno al metal gallego: peligran 100 millones en exportaciones

Manoli Sío Dopeso
m. sío dopeso REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

La embarcación David Packard mide 50 metros de eslora y 12 de manga y es de propulsión diésel y eléctrica.
La embarcación David Packard mide 50 metros de eslora y 12 de manga y es de propulsión diésel y eléctrica. Oscar Vázquez

Los aranceles del 25 % a acero y aluminio afectan a un centenar de empresas

11 feb 2025 . Actualizado a las 12:00 h.

¿Qué se juega la economía gallega con el último anuncio de Trump de imponer aranceles al acero y al aluminio? El impacto directo, si se atiende a los datos de exportaciones de la Secretaría de Estado de Comercio, es bajo, ya que las ventas a EE.UU. en el 2024 suman 25 millones de euros. Sin embargo, las repercusiones pueden ser mucho más importantes, ya que, si finalmente Trump decide imponer tarifas un 25 % más altas a las compras de bienes que utilizan estos elementos como materia prima, el primer impacto será un encarecimiento generalizado de las ventas de maquinaria industrial, material ferroviario, maquinaria agrícola y de obras públicas, construcción naval y aeronáutica; motores o aerogeneradores, por una suma superior a los 109 millones de euros, que es la factura que suman estas exportaciones gallegas en el 2024 hechas por 97 empresas con sede en la comunidad.

En el pasado ejercicio ganaron peso las exportaciones de buques de acero, debido a la captación de pedidos del astillero vigués Freire Shipyard de armadores estadounidenses, como los oceanográficos Falkor Too y David Packard, ambos ya entregados.

En aeronaves, el destinatario de las exportaciones (decrecientes en el 2024 respecto al 2023) es Boeing, para quien producen estructuras o utillaje algunas empresas del Consorcio Aeroespacial de Galicia (CAG).

Otro de los sectores con más tracción exportadora al mercado estadounidense es la automoción. No tanto de Stellantis Vigo, ya que la multinacional cuenta con sus propios centros de producción en EE.UU. incorporados con la integración de Fiat-Chrysler, en el 2021. Donde hay que poner la atención es en el clúster de fabricantes de componentes, integrado por 120 proveedores —entre ellos los estadounidenses Snop y BorgWarner— que destinan al mercado exterior el 40 % de su producción, de la que cerca de 50 millones de euros se envían a los constructores estadounidenses, aunque en este capítulo hay que aclarar que en esa suma se incluyen todos los componentes, no solo los elaborados con acero o aluminio.

La nueva amenaza proteccionista del presidente Trump podría tener mayores consecuencias económicas porque toca de lleno a la industria del metal, uno de los sectores más importantes para la economía de Galicia debido a su impacto transversal en otras industrias. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, pide «prudencia», a la espera de que se conozcan los detalles, confiando en que, «al final, no sea lo que se aventura y puedan continuar estas relaciones comerciales de forma intensa y beneficiosa».

Preocupación en Cortizo

Pero en las empresas cunde la preocupación. Es el caso de Cortizo. Estados Unidos es un mercado «en expansión» para el grupo gallego, cuyas ventas a este país alcanzan los 28 millones de euros. De ahí que el director general de la división de Arquitectura, Daniel Lainz, manifieste preocupación por la medida proteccionista. La empresa está «expectante», al no saber aún los términos exactos de este arancel: «Si va a ser al aluminio en tocho o bruto, si va a ser al perfil extruido de aluminio, si va a ser a las ventanas y puertas de aluminio. No conocemos aún su alcance», declaró Lainz a Europa Press. «En todo caso, no es algo positivo, porque no deja de ser una restricción, una limitación al consumo y a la exportación de aluminio al mercado estadounidense», afirmó.

La patronal gallega del metal, Asime, está vigilante. «En Galicia no somos grandes exportadores de materia prima como tal, pero sí de componentes de esos metales ya fabricados para automoción, maquinaria, bienes de equipo, naval o eólica marina, por lo que habrá que valorar el impacto que esto pueda tener en alza de precios de producción a medio plazo», avanza Enrique Mallón, su presidente. «Nuestra industria es claramente exportadora, y EE.UU. es uno de los países hacia los que enviamos nuestros productos, siendo, además, un destino que se ha trabajado especialmente en los últimos años. Cambiar de modelo no es fácil ni rápido, y conllevaría unos costes elevados», explica Mallón.

 

Las cotizadas resisten el envite, y el oro bate nuevo récord

El mensaje de la Unión de Empresas Siderúrgicas (Unesid) españolas lanzado ayer apelando a una Europa «fuerte y unida», preparada para entablar negociaciones «difíciles» y proteger sus propios intereses, atenuó el impacto de la subida arancelaria sobre las cotizadas del sector. A las 13.00 horas, ArcelorMittal descendía un 2 %, aunque la caída se suavizó después, hasta el 0,62 %. El grupo industrial Thyssenkrupp se dejó un 0,6 % en el mercado alemán; Tata Steel, descendió un 3,18 % en la Bolsa india y un 0,65 % en el Reino Unido; en tanto que Nippon Steel, que llegó a caer más del 2 %, perdió un 0,54 % en la Bolsa de Japón. La mayor siderúrgica cotizada de China, Baoshan Iron and Steel también se dejó un 0,8 % en la Bolsa de Shanghái.

Por el contrario, otras compañías subieron con fuerza, como Acerinox, hasta el 3,56 % en la Bolsa de Madrid, beneficiada por contar con producción propia en EE.UU. tanto de acero inoxidable, donde es uno de los principales productores, como de aleaciones de alto rendimiento (a través de la recién adquirida —a finales del 2024— Haynes Internacional), según los analistas de Bankinter, que consideran que el anuncio de Trump «puede dar paso a un período de negociaciones, como ha ocurrido con otros anuncios arancelarios previos».

En este escenario revuelto, la cotización de la onza de oro al contado escaló hasta un nuevo máximo histórico, al superar por primera vez la barrera de los 2.900 dólares, lo que para los analistas puede poner al alcance la cota de los 3.000 dólares, impulsada por la incertidumbre generada por el anuncio Trump.