Los contribuyentes pierden 270 euros de media por ignorar las deducciones autonómicas en su declaración
ECONOMÍA

Solo el 8 % de quienes hacen el IRPF se aplica estas rebajas, que son las grandes desconocidas
31 mar 2025 . Actualizado a las 11:25 h.Llegó el momento de rendir cuentas con Hacienda. Este miércoles 2 de abril -y hasta el próximo 30 de junio- comienza una nueva campaña de la renta marcada por importantes novedades, como la posibilidad de pagar por Bizum o la actualización de los umbrales de ingresos que determinan la obligación de declarar. «Para quienes hayan tenido más de un pagador, el límite sube de 15.000 euros a 15.876 euros, en línea con el incremento del salario mínimo interprofesional aprobado en el ejercicio anterior», recuerdan los técnicos de Gestha.
Como cada ejercicio, los contribuyentes podrán sacar partido de los beneficios que, durante el proceso, permiten pagar menos impuestos. Al margen de las grandes deducciones estatales por materias como el alquiler de la vivienda habitual, la aportación a planes de pensiones o las obras de mejora en casa, existen medidas autonómicas para rebajar la carga tributaria. Pero son, sin duda, las grandes desconocidas para los contribuyentes. Los datos son, de hecho, elocuentes. Solo el 8% de los que están obligados a declarar se aplica estas deducciones autonómicas, según un estudio de los fiscalistas de la plataforma especializada TaxDown.
Más de 300 figuras diferentes y 30 nuevas
El resto deja de ahorrar una media de 270 euros por no tenerlas en cuenta, tal y como apuntan los expertos. Un error que puede ser entendible si se tiene en cuenta que actualmente existen más de 300 figuras que difieren por comunidades autónomas. Además, el borrador no las incluye por defecto, por lo que es el declarante quien debe encargarse de introducirlas. En esta nueva campaña, los expertos han detectado 30 nuevas, 63 que se han modificado y siete que se han eliminado. Y de las nuevas, algunas imposibles de aplicar si no se busca la información en la Agencia Tributaria. Solo en Madrid han entrado en vigor cuatro novedades en términos de deducciones, como la que se podrán aplicar aquellos que hayan comprado una vivienda habitual en un municipio en riesgo de despoblación. Los gastos por el acceso a Internet o por la enseñanza de idiomas también desgravan en Murcia, mientras que la Comunidad Valenciana ha añadido determinadas cantidades deducibles por reparar los daños materiales en la vivienda habitual, en un año marcado por la dana. Aragón estrena esta campaña deducciones por el gasto en clases de apoyo o de refuerzo, y también por la compra de libros de texto y material escolar, que es así mismo deducible en Extremadura, mientras que en Galicia se incluyen todos aquellos gastos dirigidos al uso de nuevas tecnologías en los hogares de la comunidad. En La Rioja, la adquisición de bicicletas de pedaleo no asistido entra a formar parte de la lista de deducciones de la comunidad.
«Los cambios en la normativa pueden marcar la diferencia en el resultado de la declaración. Una buena planificación y el conocimiento detallado de las deducciones vigentes son clave para evitar sorpresas y maximizar los beneficios fiscales», destaca Yannick Charton, socio fundador de Value Consulting.
El fisco vigila Esta campaña servirá a Hacienda a contar con nuevos datos de los contribuyentes con los que podrá afinar en su nuevo plan de control tributario, anunciado recientemente, focalizado en determinadas materias sobre las que el fisco ha reforzado su vigilancia en los últimos tiempos. Entre ellas, a los inversores en criptoactivos que habiendo realizado operaciones no hayan declarado rentas. Del mismo modo, las declaraciones que se realicen este año ayudarán a cumplir al fisco otros objetivos, como el de intensificar el control de operaciones «que esconden grandes alteraciones patrimoniales» o acometer actuaciones específicas sobre los contribuyentes que mantienen una fuerte asimetría entre su nivel de vida real y el que figura en las rentas declaradas.
Hacienda también lleva años con el foco puesto en los alquileres que no pasan por el fisco, con sanciones del 50 % si el importe no declarado es inferior a 3.000 euros hasta multas del 150 % si se detecta un caso de fraude. También siguen bajo vigilancia los alquileres turísticos de plataformas, donde la Agencia Tributaria cuenta con el apoyo del intercambio de información internacional 'DAC7' para la identificación de propietarios e intermediarios en este mercado.