
Anuncia el pago de 36.000 millones en dividendos de aquí hasta el 2028
31 jul 2025 . Actualizado a las 19:18 h.La posibilidad de que la opa sobre el Banco Sabadell no salga adelante, o incluso que se retire antes de someterla a los accionistas de la entidad catalana, ya no es un tabú para el BBVA. Si así fuera, defendió ayer el consejero delegado del banco vasco, Onur Genç, «no pasaría nada, pasamos página y seguimos adelante con nuestra magnífica estrategia».
Con esa contundencia se explicó el ejecutivo tras la presentación de los resultados correspondientes al primer semestre. Un período en el que el banco ha registrado unas fuertes de ganancias de 5.447 millones, un 9,1 % más, gracias al buen comportamiento del crédito en sus dos principales mercados: México y España. En ese contexto la entidad vasca ha aprovechado para mejorar sus perspectivas hasta el 2028, un cuatrienio en el que esperan obtener 49.000 millones de beneficios. Unos recursos con los que ha lanzado el anuncio de una retribución histórica de 36.000 millones en dividendo. Una demostración de fuerza, tras alcanzar una rentabilidad líder en el mercado por encima del 20 % y que la Bolsa ha reconocido con una subida de la acción en la sesión de la jornada del 7,34 %, hasta los 14,56 euros.
Con esa propuesta, independiente al resultado de la opa, Genç defendió que BBVA no necesita adquirir el Sabadell para seguir desarrollando un «proyecto sólido con una rentabilidad récord para los accionistas». Y es que la opa sobre la entidad catalana atraviesa un momento crítico. En septiembre está previsto que BBVA desvele los detalles de su propuesta para abrir el período de aceptación a los 200.000 accionistas del Sabadell. Una entidad que se ha defendido con la venta de su filial en el Reino Unido, TSB, planteando un reparto de dividendos de 2.500 millones a sus socios en una junta que se celebrará el próximo 6 de agosto. Además, ha anunciado otros 4.100 en los próximos dos años. Una carrera por seducir al accionista a la que la entidad vasca ha respondido con esos 38.000 millones hasta el 2028.
En esas circunstancias, el propio Genç abrió este jueves la puerta a que, tras la junta de accionistas del Sabadell, BBVA se retire de la carrera. «Si no hay oportunidad de crear valor, retiraremos la oferta», reconoció el número dos de la entidad vasca, abundando en un mensaje que no es nuevo, pero que, dado el momento procesal sí ha sonado de manera distinta. Además, el ejecutivo, cuestionado sobre si podía asegurar que BBVA presentará definitivamente su oferta, respondió que «no hay garantías de nada».
Y es que la opa, que el banco vasco diseñó para cerrar el pasado otoño, además de prolongarse en el tiempo se ha topado con las exigencias extra del Gobierno de España. A finales de junio, el Consejo de Ministros endureció las condiciones impuestas previamente por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, exigiendo que ambos bancos sigan operando por separado al menos tres años. Un criterio que BBVA no descarta llevar a tribunales y por el que Bruselas ha abierto un expediente a España.
Generar bancos grandes
Lo que sí rechazó de plano Genç es una mejora de la oferta, que el mercado considera imprescindible. Insistió en que la propuesta actual es «fantástica» y argumentó que la evolución del valor del Sabadell en los mercados viene impactada por el efecto de una posible integración. También descartó una rebaja sobre el porcentaje de aceptación, establecido en el 50 % de los accionistas con derecho a voto del banco catalán.
El directivo trasladó el peso de la decisión a los accionistas de la entidad catalana, a los que emplazó a reflexionar sobre la posibilidad de «formar parte del BBVA, el mejor banco de Europa». Y sino sale la opa, concluyó, «no pasa nada, pasaremos página y seguiremos adelante con nuestra magnífica estrategia».
Sobre la operación, el número dos de la entidad vasca destacó que «es positiva para todos porque en Europa necesitamos bancos con escala». «No tiene sentido que dos entidades paguen cientos de miles de euros para externalizar servicios digitales y de inteligencia artificial cuando se pueden compartir», sentenció.
Hacienda recauda 566 millones hasta junio con el nuevo impuesto a la banca
La Agencia Tributaria recaudó 566 millones de euros con el primer pago fraccionado del nuevo impuesto a la banca, que ya ha sido recurrido por las grandes entidades financieras españolas.
El informe de recaudación de junio publicado este jueves por la Agencia Tributaria apunta que este importe corresponde al primer pago fraccionado del impuesto sobre el margen de intereses y comisiones de determinadas entidades financieras, abonado en los primeros días de junio y que equivale al 40 % de la cuota anual prevista.
Los grandes bancos españoles han recurrido este pago ante las dudas generadas por la aplicación del impuesto para 2024.