El preacuerdo para aprobar los presupuestos municipales de Vigo está casi cerrado
23 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El preacuerdo para aprobar los presupuestos municipales de Vigo está casi cerrado. El gobierno socialista y la oposición popular están de acuerdo en el 99 % del texto, pero el 1 % restante lo mantiene paralizado desde hace dos semanas. Motivo: una de las partes tendrá que desdecirse, y ni Caballero ni Figueroa, portavoz municipal del PP, están por la labor.
El punto de discordia es la obra del nuevo hospital que la Xunta construye desde hace dos años y medio en Beade. Proyectado por el Gobierno bipartito, la llegada de Feijoo supuso un cambio sustancial ya que se adjudicó la obra a un grupo de empresas a cambio de la gestión no sanitaria. Esta variación ha condicionado la política local: la izquierda lo consideró una piedra más en el camino de la privatización de la sanidad y el PP un avance para dotar a la ciudad de un moderno centro sanitario.
En este contexto, las negociaciones entre PP y PSOE para que el gobierno en minoría de Caballero disponga de un presupuesto se ha topado con un obstáculo insalvable. Para su firma, los populares exigen que el Concello lleve las canalizaciones de los servicios (agua, saneamiento, fibra óptica, electricidad) a la parcela del hospital. El alcalde quería una fórmula intermedia, en la que no figuraba expresamente el hospital pero sí las parroquias donde se construye.
Línea roja
Como en el PP no se fían de que cumpla, modificaron la propuesta socialista e incluyeron expresamente el nuevo hospital. Incluso desde el partido en Santiago se lo reclamaron. Pero esta cuestión bloqueaba el acuerdo, ya que el regidor se ha comprometido ante los grupos de izquierda, unidos en la plataforma SOS Sanidade Pública, a «no poner ni un euro para un hospital privado».
Así que el PP, que establecía como línea roja el nuevo hospital, está dispuesto a que esa palabra no figure expresamente en el acuerdo. Esto puede tener coste interno para los de José Manuel Figueroa. Pero a cambio, el grupo municipal exigirá que en el acuerdo figure una referencia concreta a la avenida Clara Campoamor o a alguna de sus parcelas, que es donde se edifica el centro sanitario.
De momento Caballero no ha cedido y mañana debería ser un día clave. El alcalde aseguraba el viernes que habrá pacto, lo que le permitiría aprobar los presupuestos y dar solvencia a su gobierno en minoría. En el PP reconocen que negociar con su frontal enemigo político es una medida que no todos comparten en el partido, pero asumen que será beneficioso para la ciudad.
Lo que nadie discute es que tras la aprobación del presupuesto empezará una etapa de doce meses, previa a las municipales del 2015, en la que Caballero gestionará la ciudad con escasa oposición y rentabilizando los réditos del acuerdo, algunos del calado de una bajada de impuestos o de cobrar solo el agua que se consume.