Freno a las muertes de tráfico en Galicia en un verano con récord de movilidad
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GALICIA
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Con dos fallecidos menos que en el 2019, está entre las ocho comunidades con descenso de la siniestralidad mortal
06 sep 2022 . Actualizado a las 05:00 h.«No son buenos datos. Nunca lo son en siniestralidad vial». Así reconocía el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, los malos datos de siniestralidad vial del verano que acaba de terminar. En el conjunto de las carreteras españolas murieron 225 personas en accidentes de tráfico ocurridos en los meses de julio y agosto. Son diez fallecidos más que en el 2019, año que se toma como referencia a nivel estadístico, pues se considera que el 2020 y el 2021 se vieron alterados por las restricciones de movimiento determinadas por la pandemia del coronavirus. Para poner en valor estos datos hay que tener en cuenta, además, otras dos circunstancias: una, que el pasado verano fue uno de los de mayor intensidad circulatoria, con más de 93 millones de desplazamientos por carretera, 2,2 millones más que en el 2019; la otra, que era el primer verano de libertad en la carretera tras dos años de duras restricciones. En un primer momento esa nueva movilidad sin limitaciones llevó la preocupación a las autoridades al detectar picos elevados de excesos al volante, tanto en velocidad como en alcoholemias, por parte de los denominados conductores de riesgo.
Galicia, que también contó con un verano récord en movilidad por carretera (se esperaban casi 11 millones de desplazamientos), no salió tan mal parada en cuanto a los datos de siniestralidad en la carretera. En las vías interurbanas gallegas murieron 15 personas en accidentes de tráfico, 2 menos que en el 2019. Hubo 8 fallecidos en julio y 7 en agosto. Con que haya un muerto, las cifras nunca son buenas, pero en todo caso la siniestralidad de los meses de verano parece contenerse en Galicia en un contexto de incremento masivo del número de desplazamientos por carretera, con dos componentes claves: por un lado, más turismo y, por tanto, más conductores que no conocen los recorridos; por otro, más movimientos internos en coche para acudir a las fiestas y a las verbenas, que este verano superaron con mucho las cifras de asistencia de los veranos previos a la pandemia sanitaria.
La Dirección General de Tráfico no ve un patrón analizable en las cifras de muertes por comunidades, aunque sí es destacable que Galicia se encuentra entre las ocho autonomías que redujeron la accidentalidad mortal respecto al verano del 2019.
Es pronto para realizar un análisis certero sobre esa contención en la siniestralidad estival en Galicia, pero sí hay que reconocer la labor preventiva de los numerosos controles de alcohol, de drogas y de velocidad que realizaron las patrullas de la Guardia Civil de Tráfico durante los meses de julio y agosto. Eran controles a cualquier hora y en cualquier carretera, pero se centraron sobre todo en las madrugadas y en zonas de fiesta en las que era mayor el riesgo. En el caso del alcohol hubo un gran número de conductores que dieron positivo y que fueron apartados de la carretera antes de que sufrieran un accidente debido a que no se encontraban en condiciones para conducir con seguridad.
Carreteras de doble sentido
Como viene ocurriendo en todas las épocas del año, en verano también fue la salida de vía el tipo de accidente que causó más víctimas mortales (91 de los 225 fallecidos en España). Le siguió la colisión frontal, con 52 muertos. Esos dos tipos de siniestro son muy propios de las carreteras convencionales, que son las que tienen doble sentido y carecen de separación física. Esas vías, que también son las más numerosas en Galicia y en España, son el escenario de tres de cada cuatro muertes en la carretera.
El 22 % de los fallecidos en coche o furgoneta iban sin cinturón de seguridad
Pese a las campañas de concienciación y a la vigilancia estrecha por parte de la DGT con la Guardia Civil y con más de 200 cámaras, el uso del cinturón de seguridad todavía sigue siendo una asignatura pendiente para muchos conductores. El análisis de los accidentes de tráfico ocurridos este verano en España revela que 21 de los fallecidos que viajaban en turismos o furgonetas (el 22 %) no llevaban puesto el cinturón de seguridad en el momento del accidente. Tampoco hacían uso del casco 2 de los 52 motoristas muertos ni tampoco 1 de los 7 usuarios de bicicleta que perdieron la vida este verano.
Siniestros evitables
El 81 % de los fallecidos en accidentes de tráfico este verano son varones, mientras que la franja de edad con más muertes es la que va de 25 a 44 años, 10 más que en el 2019. También aumentaron los fallecidos de 55 a 64 años (43) y los de 65 o más (42).
Tras ofrecer los datos de siniestralidad del verano, el ministro Marlaska apostó por redoblar los esfuerzos para tratar de reducir el número de siniestros y sus consecuencias: «Son muchos, son demasiados y estamos decididos a aumentar nuestros esfuerzos para reducir las muertes de tráfico». También ha querido reconocer la labor de las asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico, «por su crítica siempre constructiva». Señaló que Interior y la DGT coinciden con las víctimas «en que los siniestros de tráfico son todos evitables y esa es la meta que nos hemos fijado, evitarlos».