La Xunta retira la Unidad de Policía Adscrita del Parlamento y San Caetano por la falta de refuerzos del Estado

Xosé Vázquez Gago
Xosé Gago SANTIAGO

GALICIA

Agentes de la Policía Autonómica durante una vigilancia en Ourense en plena pandemia.
Agentes de la Policía Autonómica durante una vigilancia en Ourense en plena pandemia. Santi M. Amil

Tras advertir que tendría que recortar servicios si no se cubrían las más de 150 vacantes, destinará a los agentes a tareas como protección de víctimas de violencia de género y los suplirá con seguridad privada

22 oct 2025 . Actualizado a las 18:02 h.

La falta de refuerzos del Estado obligará a la Xunta a retirar en las próximas semanas a la mayoría de los agentes de la Unidad de Policía Adscrita a Galicia (UPA) que custodian el Parlamento y la sede del Gobierno gallego en San Caetano (Santiago). 

Esos funcionarios se dedicarán a labores más sensibles, ya que la UPA realiza tareas de protección de víctimas de violencia de género y menores, prevención e investigación de incendios forestales, medio ambiente o lucha contra el furtivismo. Sus puestos en la protección de autoridades y edificios oficiales será cubierto por seguridad privada, que ya las compartían con los funcionarios.

La decisión se toma después de que el Gobierno gallego advirtiese de forma reiterada al Ministerio del Interior que el cuerpo, cuya dotación de personal depende del Ejecutivo y está formada por policías nacionales, carece de efectivos para prestar sus servicios.

El conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, advirtió antes del verano que sería preciso recortar tareas a la unidad si no llegaban refuerzos, ya que solo cuenta con 343 de los 500 agentes que le corresponden, y más de una decena están en comisiones de servicio.

La falta de incorporaciones ha elevado además la media de edad del cuerpo a casi 50 años, lo que se traduce en más lesiones y bajas. Los agentes nacionales pueden solicitar la segunda actividad a los 55 años, ya que su labor implica un fuerte desgaste físico.

Las carencias de personal son más graves entre el cuadro de mandos, ya que en las jefaturas de sedes provinciales, locales y de secciones operativas están ocupados poco más de la mitad de los puestos, y entre los mandos intermedios solo está cubierto un tercio.

Esos problemas se arrastran desde hace años. Para solventarlos se implicó incluso el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que a principios de año, acompañado de Calvo, mantuvo una entrevista con el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el anterior secretario de Estado. Pero esas conversaciones no llevaron a un acuerdo, ya que el ministerio pretende que Galicia asuma la mitad del salario de los agentes, lo que supondría elevar el gasto de la Xunta de 5 a 15 millones de euros.