Trump comparte un vídeo de su Gaza soñada: una estatua suya de oro, un hotel de su cadena y Elon Musk repartiendo dólares

P. V. LA VOZ

INTERNACIONAL

Reuters

El presidente de EE. UU. ha publicado un clip generado por inteligencia artificial en el que muestra un supuesto futuro para el territorio palestino que concuerda con su pretensión de convertirla en «la Riviera de Oriente Medio»

26 feb 2025 . Actualizado a las 14:17 h.

Una gigante estatua de oro de Donald Trump, un fastuoso hotel de su cadena, resorts de lujo a los que poder ir con Netanyahu, playas de ensueño, Elon Musk repartiendo dólares entre los residentes, culto al salvador norteamericano. Podría parecer una distopía ultracapitalista, pero es, en realidad, la idea soñada por el presidente de Estados Unidos para la Franja de Gaza. O, al menos, la imagen que ha querido compartir con sus seguidores de la red social Truth a través de un vídeo de 30 segundos generado por inteligencia artificial que muestra el territorio palestino reconstruido y convertido en un destino turístico mediterráneo, renombrado como «Trump Gaza».

El clip comienza con imágenes que muestran aparentemente la situación actual de la Franja de Gaza. Calles militarizadas, llenas de cascotes, flanqueadas por edificios semiderruidos, y por las que se pasean niños descalzos desarrapados y familias que se han quedado sin nada. «¿Qué es lo siguiente?», se pregunta el vídeo en unas letras que utilizan ya los colores de la bandera estadounidense.

Las familias golpeadas por la guerra se dirigen entonces hacia el futuro de rascacielos en construcción que dan paso, enseguida, a ese futuro de ensueño ultracapitalista que hace ver a Gaza como un destino destino turístico mediterráneo lleno de torres de hoteles y resorts en primera línea de costa. Playas enormes, de playas turquesa y tumbonas y chiringuitos sobre la arena. «No más problemas, no más miedo», se escucha en la canción de fondo.

Y enseguida aparece el gran aliado de Donald Trump en escena. Elon Musk, la nueva mano derecha del presidente, sale primero degustando platos típicos de la cocina local, pero pronto participa en la felicidad de las gentes del lugar repartiendo billetes en una terraza sobre un arenal. Después, el dueño de Tesla se aleja mientras cae una lluvia de dólares del cielo.

Porque el dinero, parece ser el mensaje, lo compra todo. Y ayuda también a que prosperen los negocios que Donald Trump parece querer establecer allí. Un lujoso hotel de su cadena, el Trump Gaza, ilumina las noches, y el presidente estadounidense se divierte en un casino mientras una bailarina de poca ropa se contonea seductoramente ante él. Los bailes también se ven en la playa, con bailarinas con barba que interpretan la danza del vientre.

También plantea merchandising de este Trump Gaza, con figuritas doradas y, sobre todo, una gigante estatua de oro del presidente de EE. UU. erguida en el centro de una plaza. Un culto al líder estadounidense como supuesto salvador que ilustra también un niño que se pasea por la calle con un globo de helio con la cara del Trump.

El vídeo termina con una imagen de lo que parecen Donald Trump y Benjamin Netanyahu disfrutando de un día de sol en la piscina de un resort, mientras se toman unos cócteles en la tumbona.

Este es el «futuro dorado» y «la nueva vida» que les espera a los gazatíes, según canta la canción, si se cumple el sueño de esta Gaza de Trump que busca ser la «número uno».

Las reacciones al vídeo no se han hecho esperar. Muchos lo califican de macabro, de mal gusto y, sobre todo, consideran delirante que el presidente de Estados Unidos haya compartido un vídeo de ese tipo públicamente.  

«La Riviera de Oriente Medio»

La idea de Donald Trump de darle un cambio radical a la Franja de Gaza no toma por sorpresa a nadie. Nada más comenzar en su cargo como presidente estadounidense, había dicho que sería «magnífico» convertir a la zona en «la Riviera de Oriente Medio». Y no lo decía en broma.

El mandatario prometió tomar el control de la zona a largo plazo «para llevar a cabo su reurbanización, con la construcción de nuevas viviendas» e impulsar «un desarrollo económico que genere una cantidad ilimitada de empleos y viviendas para la población».

En cuanto a los palestinos, aseguró que los llevaría a otras partes. «Voy a encontrarles una tierra nueva y preciosa, y conseguir que alguien ponga el dinero para construir, hacerla bonita y habitable, y así no se quieran ir», aseguró.