Los conservadores pactan el Gobierno en Madeira con la vista puesta en las generales de mayo

INTERNACIONAL

Como Luís Montenegro, el presidente Miguel Alburquerque se vio obligado a dimitir en el 2024 tras ser imputado por corrupción en un caso que se ha ido deshinchando
27 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Apenas un día ha tardado el conservador Miguel Albuquerque (PSD), tras proclamarse vencedor en las elecciones anticipadas de la región de Madeira del domingo, en cerrar un acuerdo de Gobierno con su socio prioritario, el democristiano José Manuel Rodrigues (CDS). Tras la firma del pacto, Albuquerque, que lleva en el poder desde el 2015, destacó que «los electores dijeron que deseaban un acuerdo para cuatro años». «Nuestro pueblo quiso y quiere un gobierno con estabilidad y nuestra convicción es que el acuerdo será íntegramente cumplido», agregó.
Ambos partidos, que concurrieron por separado a los comicios, replican así la misma composición de la Alianza Democrática, que venció en las últimas elecciones generales portuguesas y volverá a presentar un frente común. De hecho, Rodrigues dijo que «el acuerdo salvaguarda la autonomía estratégica y política de ambos partidos, pero contempla la posibilidad de firmar acuerdos en las próximas elecciones», en referencia a los comicios generales, también anticipados, del 18 de mayo.
Aunque los conservadores siempre han gobernado en Madeira y la región no suele ser susceptible a los vaivenes políticos de Lisboa, las similitudes con la situación del primer ministro en funciones, Luís Montenegro, son notables: Albuquerque se vio obligado a dimitir a inicios del 2024, tras ser imputado por corrupción, en un caso que se ha ido deshinchando —ni siquiera ha sido llamado aún a declarar—. Entonces, perdió el apoyo del partido animalista y el presidente de la República disolvió el Parlamento y convocó elecciones, que los conservadores ganaron.
La operación se repitió en diciembre, tras una moción de censura de la ultraderecha. Ahora, Albuquerque ha logrado sus mejores resultados, a un escaño de la mayoría absoluta, y plantea que las dudas éticas sobre un candidato pueden no ser decisivas en los comicios.
De ahí que Montenegro, dimitido a raíz de las sospechas sobre su empresa familiar, Spinumviva, aspire a reforzar su ligerísima mayoría en mayo, para poder afrontar su mandato con más estabilidad. En una entrevista el martes, Montenegro dijo: «Prefiero dos meses para aclarar una situación que un año para estropear lo que se está haciendo».