Johann de Bono, oncólogo: «Las pruebas de cribado no detectan a tiempo el cáncer de próstata»

Laura Inés Miyara
Laura Miyara LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

El doctor Johann de Bono es uno de los mayores expertos a nivel mundial en cáncer de próstata.
El doctor Johann de Bono es uno de los mayores expertos a nivel mundial en cáncer de próstata.

El experto dirige en el Reino Unido uno de los centros de ensayos clínicos más importantes del mundo en cáncer de próstata, el más prevalente en hombres en España

03 nov 2023 . Actualizado a las 16:19 h.

El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en hombres y es el quinto más letal en todo el mundo. En España, cada año mueren alrededor de 6.000 personas a causa de esta enfermedad. Se trata, sin duda, de uno de los problemas de salud más importantes en la actualidad y el futuro depara una incidencia todavía mayor de esta patología, si se tiene en cuenta el envejecimiento poblacional y el hecho de que la edad de riesgo para padecerlo es a partir de los 45 años.

Pero el panorama de los tratamientos lleva años ampliándose y hoy, en la mayoría de los casos, el pronóstico es alentador. Según la Asociación Nacional de Cáncer de Próstata, un 75 % de los tumores localizados se curan. Esto se debe fundamentalmente al avance de la investigación. El profesor Johann de Bono es uno de los líderes mundiales en este tema. Desde hace más de 30 años, se dedica a estudiar de cerca el cáncer de próstata y desarrollar tratamientos experimentales para estos tumores. Coordina la División de Estudios Clínicos del Institute of Cancer Research (ICR), del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS, por sus siglas en inglés). Su equipo lleva adelante una de las unidades de ensayos clínicos en fase I para el cáncer en adultos más importantes del mundo. En conversación con La Voz de la Salud, el experto, que recientemente participó del segundo Congreso GO Norte International GU, llevado a cabo en Cantabria, explica cómo se verá el futuro del cáncer de próstata.

—El cáncer de próstata es uno de los más prevalentes en la actualidad. ¿Qué sabemos sobre él?

—Sabemos más que nunca sobre este cáncer. Yo me dedico a investigarlo desde hace 30 años y hoy sabemos muchísimo sobre la enfermedad. El volumen de investigaciones que se publican cada mes sobre el cáncer se está expandiendo rápidamente y esto está dando frutos.

—¿Cuáles son estos avances que ve?

—La gente está viviendo más tiempo que antes con cáncer, independientemente del tipo de tumor que tenga. Se están viendo avances transversales a distintos tipos de este cáncer, no solo en entenderlos, sino en cómo tratarlos. Estamos curando a muchos hombres y, lo que es más importante, hoy podemos confirmar que cerca del 30 % de ellos no necesitan tratamiento en absoluto. Saber esto previene el sobretratamiento, que solía ser un gran problema, porque los efectos secundarios de los tratamientos incluyen incontinencia y disfunción eréctil. Hemos encontrado la forma de identificar a aquellos pacientes que no requieren tratamiento para poder ahorrarles todo eso. Al mismo tiempo, eso nos ha permitido dedicar más recursos a aquellos pacientes que sí que lo necesitan. Pero incluso en los casos más agresivos de este cáncer tan prevalente estamos viendo avances enormes. Se están desarrollando medicamentos que están cambiando el pronóstico.

—¿En qué casos no es necesario el tratamiento para el cáncer de próstata?

—Cuando el cáncer es indolente. Son tumores de crecimiento muy lento, benignos, nunca van a llegar a ser un problema para el paciente. No hará falta someter a esa persona a una prostatectomía, que frecuentemente causa incontinencia urinaria y conlleva pérdidas funcionales. Estos cánceres poco agresivos suponen probablemente uno de cada tres casos diagnosticados de cáncer. El problema es que los cánceres que crecen rápidamente matan a los pacientes en poco tiempo, y los que crecen lentamente permiten seguir viviendo. Por eso, acaba habiendo más pacientes con cáncer de crecimiento lento y las pruebas que tenemos detectan con mayor frecuencia estos tumores benignos.

—¿Se está viendo un aumento de la prevalencia en gente joven, como ocurre, por ejemplo, con el cáncer de colon?

—Hay que aclarar una cosa. Por un lado, el concepto de joven se está redefiniendo. Hoy, alguien de 50 años es muy joven. Pero si te pones a buscar cáncer, lo vas a detectar. Y cuanto más joven sea la población en la que lo busques, más joven será la población en la que lo halles. Entonces, no veo tan claro que el cáncer sea mucho más frecuente en jóvenes que antes. Los medios por los que detectamos el cáncer han cambiado, entonces, los resultados pueden no ser comparables.

—¿Cómo funcionan los nuevos tratamientos dirigidos para el cáncer de próstata?

—Uno de los fármacos que hemos desarrollado ataca a una enzima llamada PARP. Este medicamento aprovecha una vulnerabilidad de las células cancerosas y de manera selectiva las mata, sin dañar a las células normales. Yo creo que este es el Santo Grial del tratamiento del cáncer, matar a las células enfermas sin dañar a las normales.

—¿Cómo funciona una terapia dirigida de este tipo?

—Las células que tienen defectos en la reparación de su ADN ya son vulnerables debido a ello. Hay un equilibrio delicado, porque el cáncer necesita ser genómicamente inestable para evolucionar. Necesita reparar defectuosamente su ADN en cierta medida. Pero no puede perder demasiada capacidad de reparación del ADN, porque entonces se muere. Lo que hacemos es darle al tumor este fármaco, que es una tableta inhibidora de PARP, que tiene efectos secundarios mínimos y disminuye ligeramente su capacidad de reparación de ADN. Para una célula normal, eso no supone un problema, pero una célula tumoral, que ya no puede permitirse seguir perdiendo capacidad de reparación, se va a morir.

—¿Cómo se detecta el cáncer de próstata?

—Se hacen pruebas de PSA (antígeno prostático específico) en sangre, pero no son perfectas. Tienen varios problemas. Por ejemplo, detectan en exceso cánceres benignos y pasan por alto los más agresivos. Las pruebas de PSA tienen una cantidad significativa de falsos positivos y falsos negativos. Entonces, tiene muchas limitaciones. Por eso, antes de hacerte una prueba de PSA en sangre, tienes que estar informado y entender cuáles son las implicaciones de hacerlo. La más frecuente es que te acaben haciendo una biopsia de próstata sin haberla necesitado. Es importante saber también que los tipos más agresivos de cáncer escapan de la próstata muy rápidamente. Por lo tanto, detectarlos antes y tratarlos a tiempo es mucho más difícil. Con las pruebas de screening no se suelen detectar suficientemente rápido. Puedes tener mil millones de células cancerosas que se verán apenas como un puntito en la página. Estos cánceres casi siempre llegan a causar la muerte del paciente, pero ahora tenemos pacientes crónicos de cáncer de próstata, que llegan a vivir diez años o más, incluso cuando se ha esparcido a otras regiones y es muy agresivo. Se han desarrollado tratamientos para estos tipos de cáncer. Y hay muchos más fármacos en camino que van a permitirles a estos pacientes vivir mucho más y mejor. Es importante dar a conocer esto, porque cuando escuchas la palabra cáncer, es probable que pienses que te vas a morir dentro de unos meses, pero eso es incorrecto. Los tratamientos están mejorando y la gente vive más, trabaja, hace todas las cosas que disfruta. De todos modos, en muchos casos los tratamientos incluyen la pérdida de función sexual, y eso es algo en lo que hace falta mejorar.

—¿Con los nuevos tratamientos podremos dejar de temerle al diagnóstico?

—Recibir el diagnóstico de cáncer no significa que te vayas a morir en cuestión de semanas. Mucha gente puede vivir años con cáncer de próstata. Hay cánceres que son tan benignos que ni siquiera requieren tratamiento, e incluso si tienes un cáncer agresivo, podrás vivir muchos años.

—¿Podemos hacer algo para prevenir este cáncer?

—Sí, muchas cosas. Los sujetos que tienen problemas para orinar, sangre en la orina o pérdidas de orina, deberían hablar con su médico, sobre todo si tienen historial familiar de cáncer. Si tu abuelo o tu padre han tenido cáncer de próstata, tienes un riesgo mucho mayor de tenerlo, e incluso si tu madre o tu abuela han tenido cáncer de mama, porque este también involucra al gen BRCA. En estos casos, tienes que controlarte con frecuencia para detectarlo lo más rápido posible.

—¿Qué determina cuánto vas a sobrevivir?

—Hay muchos factores. Lo primero es que si el cáncer es menos agresivo, vas a vivir más. Pero recibir el tratamiento adecuado también te hará vivir más. Y el momento de detección es importante también. El diagnóstico temprano aumenta las probabilidades de sobrevivir más años, aunque no es determinante en los tumores más agresivos. Lo que estamos investigando ahora, que es uno de los factores más importantes, es la biología de cada tipo específico de cáncer, para saber qué es lo que le hace reproducirse. Cada tipo es distinto en este sentido.

—¿Cómo será el futuro del cáncer de próstata?

—Vamos a curar a cada vez más gente, pero le va a costar más recursos a la sociedad el poder hacerlo. Porque tenemos una población avejentada y el coste de tratar a personas más mayores con cáncer se va a convertir en una carga económica cada vez mayor. Como sociedad, tendremos que pensar en cómo lidiar con esta necesidad creciente de cuidar de estas personas. Va a ser algo importante en el mundo que se viene.

Laura Inés Miyara
Laura Inés Miyara
Laura Inés Miyara

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.