Adiós al Tinder, ahora se liga haciendo deporte: la era del «Dating app fatigue» ha llegado

VIDA SALUDABLE

El fenómeno, «fatiga por aplicaciones de citas» ya está siendo estudiado y viene provocado por la naturaleza de los encuentros digitales
02 ago 2025 . Actualizado a las 10:48 h.Hace unos días Bumble Inc. anunció el despido de 240 empleados, cerca del 30 % de su plantilla global, como parte de un esfuerzo de reestructuración amplio con el que pretende reducir costes e impulsar la innovación. No es la única señal de que el mundo de las citas online empieza a cojear. El mes pasado, Match Group, propietaria de Tinder, también desveló recortes de un 13 % en su personal. Ambas compiten para salir adelante con nuevas funciones, siendo conscientes de que la generación Z se aleja cada vez más de ellas. Una de las apuestas es unirse a una tendencia en auge: la práctica deportiva. Tras el éxito de los Running Clubs de Bumble, la aplicación de citas promovió hace unas semanas un evento de pádel; disciplinas deportivas que no paran de ganar adeptos. Los jóvenes huyen del chat y vuelven a la magia de ligar como sus padres y abuelos.
La crisis del ligoteo vitual
Adrián Chico, psicólogo experto en terapia de parejas y sexólogo, confirma la tendencia: «Estoy de acuerdo en que volvemos a las formas convencionales de buscar pareja». Si bien, pone un matiz. «Creo que no es lo mismo tener la intención de querer retomar las formas de antaño, porque tenemos la idea de que ligar "ya no es lo que era", a que consigamos hacerlo. Al fin y al cabo, estamos en una nueva era en la que la cosa ha cambiado mucho y se ha vuelto complicada. La gente ya no sabe cómo ligar en persona y sin las aplicaciones, a veces, no llegamos».
Aunque disminuyan sus descargas, están y seguirán presentes. Desde su lanzamiento en el 2011, Tinder ha registrado más de 55.000 millones de «matches» en el mundo. Y Bumble, que es del mismo creador que Badoo (otra app de citas que también es popular) en colaboración con la ex directiva de Tinder, Whitney Wolfe, posee más de 50 millones de usuarios a nivel mundial. Además, esta última cuenta con una opción específica con la que los usuarios pueden buscar exclusivamente amigos, sin centrarse solo en parejas.
El principal factor a este cambio de rumbo es que «vivimos una saturación de esa sobreestimulación que nos provocan las apps de citas», sostiene Chico. Un fenómeno que tiene nombre y que ya ha sido estudiado por los expertos: dating app fatigue (en inglés, fatiga de aplicaciones de citas o cansancio de las aplicaciones de citas). «Ha llevado a que nos saturemos de tener tantos vínculos al mismo tiempo. Tenemos que responderles, hablar con todos ellos. Llega un punto en el que se vuelve cansado porque no tenemos capacidad para ligar con diez o doce personas al mismo tiempo, conocerlas de manera afectiva y sentir que eso lleva a algo». El que mucho abarca, poco aprieta, que diría el refrán.
Además, se añade otro factor: los usuarios de apps de citas no suelen tener una, sino varias. «Y haces "matches" con una misma persona en un par, pero no has quedado con ella nunca». La bola se hace grande y aparece la pereza. «Acabas perdiendo el interés en conocer gente», defiende el experto.
Por no hablar de las posibles decepciones. «Cuando llevas varias seguidas, porque la persona con la que chateas resulta no ser tal como esperabas, te vas desesperanzando un poco. O ya has quedado con varias en un año y ninguna pasa la primera cita. Sientes que has perdido el tiempo chateando».
¿Conectamos mejor en persona que por una aplicación?
La pregunta, según los expertos, no es de fácil respuesta. «Todo lo que es presencial sí que proporciona la posibilidad de una mayor atención plena que no se da cuando lo haces a través de una aplicación», considera Sacramento Barba, psicóloga y mediadora de Fundación Atyme. Defiende que «no se trata tanto de las diferencias entre ligar a través de una pantalla y desde lo presencial, sino qué buscamos en una pareja y cómo se mantiene la relación».
Así, las aplicaciones funcionan muy bien en la primera etapa del amor con otra persona, el enamoramiento. «Los seres humanos, cuando ligamos, buscamos la presencia física. Pero cuando lo haces a través de una pantalla y subes una foto, puedes maquillarlo; ser menos auténtico», dice Barba. Un retoque que no es imposible, pero sí más complicado, cuando el vínculo empieza de forma presencial.
La psicóloga explica que en una pareja se dan diferentes etapas. «Al principio existe la atracción física y probablemente es lo que más nos llama la atención. En esa fase también atrae más lo opuesto. Parece que vamos buscando lo que nos falta y complementa». Sin embargo, cuando las mariposas en el estómago descienden su intensidad, puede que lo que antes nos encantaba, deje de hacerlo. «Ahí te enfrentas a cómo es de verdad el otro. Lo que en esa primera etapa nos gustaba mucho porque era diferente a nosotros, se convierte en el problema», añade Barba. Y proporciona ejemplos: «Imaginemos, alguien que tuviera don de gentes y fuera muy sociable. Cuando ya estás estable, puede que te moleste que salga mucho. O que tenía una gran capacidad porque era ahorrador, ahora queremos que sea al contrario».
Cuando la fatiga por aplicaciones confluye con el auge del deporte: ¿aliados o enemigos?
Curiosamente, el dating app fatigue se está dando mientras la práctica deportiva (y en concreto, los eventos sociales relacionados con ella) no paran de ganar adeptos. Jugar a deportes grupales como el pádel o el tenis, unirse a clubes de running o quedar para una ruta en bicicleta. Hay opciones para todos los gustos. También clubes de lectura, talleres de cerámica o manualidades.
«Creo que necesitábamos esta vía», defiende Chico. «Todo el mundo estaba harto y nadie sabía por dónde empezar, que eso también es un problema siempre. Los clubes de deporte o los grupos para practicar escalada, no cabe duda de que hay un bum. Y sí, la intención es hacer ejercicio, pero también conocer gente». Él mismo lo ve en consulta: «Un paciente me dijo el otro día: "Me quiero apuntar a un club de running, pero quiero que sea uno donde también haya gente guapa. Y le pregunté: "¿Pero entonces vas a correr o a ligar?". Me contestó que a las dos, claro». Por lo tanto, podría decirse que el gusanillo en el estómago ya no solo se da por querer estar a la altura en rendimiento, también a nivel social.
Una corriente en crecimiento de la que son conscientes las apps para conocer gente, que también se han sumado organizando y patrocinando eventos deportivos. Más que una competición entre una vía u otra, los expertos consultados lo ven como una unión de ambas. «Nunca criticaré las aplicaciones porque me parece que tienen mucha utilidad. Si se utilizan bien, nos pueden acercar a gente maravillosa. Que existan opciones diferentes e incluso el poder combinarlas, es lo bonito. Quién sabe, puedes conocer a alguien por Tinder y proponerle ir juntos a correr», reflexiona Chico.
Los consejos de los psicólogos para el «match» perfecto
El amor no es un simple sentimiento, sino un proceso, que además, es complejo. En él se involucran tanto la mente como el cuerpo, existiendo una base biológica en la que participan hormonas y neurotransmisores, pero también psicológica. Y una de las bases de este, en palabras de Chico, «es tener claro lo que uno quiere»: «Asegurarse y ser realista con eso, que no exista miedo a decir que quieres tener pareja o que la estás buscando diciendo que "lo que surja", no. Quieres a alguien con quien compartir tu vida y tener un proyecto en común, al igual que querer comprarte una casa». En relación a ese primer consejo, se da el segundo. «Si estás conociendo a alguien que te dice que no lo tiene claro y tú sí, no pierdas el tiempo. Tienes tu objetivo, asegúrate de que la otra persona lo comparta», comenta Chico.
La tercera recomendación que da el psicólogo, y que se relaciona con todo lo expuesto hasta ahora, es apostar por una persona. «Tener un montón de personas con las que quedar no es positivo, porque no te vas a poder centrar en ninguna. El amor necesita tiempo, dedicación y esfuerzo. Y si sale mal, no pasa nada, otra vez será». Pero más vale pájaro en mano, que ciento volando.
Por su parte, Barba considera fundamental que las dos personas quieran evolucionar de la misma forma. «Uno de los problemas que se dan es que existan diferentes expectativas de vida y eso acabará rompiendo la relación». Relacionándose con otro pilar: la comunicación. «Para estar bien en pareja es fundamental ponernos en el lugar del otro, la facilidad para hablar de las cosas, el negociar y no tener la falsa creencia de que si me quiere me tiene que entender todo. Esto es un mito: "Es que si me quiere debería de saberlo". No, hay que expresárselo. Por lo tanto, en resumen: comunicación, evolucionar de la misma manera, sentirse comprendido y entender que existen diferentes etapas».