El Concello está pensando en contratar las obras antes incluso de tener firmado el convenio El ministerio abrió la variante en el 2001 sin antes haber reformado el antiguo trazado de la N-540
14 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?aboada no quiere que se cumplan los dos años de la apertura de la variante de la N-540 y que su travesía siga hecha un desastre. El alcalde, Jesús Ramos Ledo, se entrevistó recientemente con el ministro de Fomento para explicarle que la obra urge. También los empresarios escribieron recientemente al ministerio para interesarse por el proyecto. Las presiones de las últimas semanas han conseguido arrancar el primer compromiso de plazos que se le oye al ministerio desde que hace casi cinco años se empezó a hablar de este asunto. La carta de los empresarios fue respondida con buenas palabras y con la promesa de que antes de que termine este año estará firmado el convenio que permitirá al Concello empezar la obra.En Madrid está desde principios del año pasado el preceptivo visto bueno de la corporación de Taboada a ese convenio, en el que, además de la cesión de la travesía del Concello irá también el compromiso del ministerio para financiar sus reforma. Desde entonces, los responsables municipales esperan que les envíen el acuerdo para firmarlo y, inmediatamente después, contratar las obras.Tanto tiempo de espera ha convertido esta obra en imprescindible para la mayoría de los vecinos de la localidad. En el Concello lo saben, y no quieren arriesgarse a llegar a las elecciones con este problema aún por resolver. Por eso, están dispuestos a contratar al menos el inicio de las obras de reforma de la travesía incluso antes de que el alcalde pueda firmar el convenio. Para hacerlo, necesitarían disponer de algo así como un aval del ministerio. Algo que les dé garantías de que no se van a encontrar con las obras terminadas y sin dinero para pagarlas.Lo que no es factible es que el proyecto se pueda financiar con fondos municipales. La reforma, que incluiría la rehabilitación de la avenida de Lugo y del ramal de Vilela, podría costar entre 360.000 y 480.000 euros (60 o 80 millones de pesetas, respectivamente). En cualquier caso, imposible de asumir para las finanzas del Concello de Taboada.