Raúl López se despide del Breogán

Marcos Pichel LUGO/LA VOZ.

LUGO

05 jun 2010 . Actualizado a las 18:37 h.

Raúl López anunció ayer que deja la presidencia del Breogán. El mandatario celeste se marcha del equipo cuatro años después de que volviera a tomar sus riendas. «Segundas partes nunca fueron buenas», dijo un emocionado Raúl López, que tuvo que abandonar su comparecencia al no poder contener el llanto.

La mañana se había presentado extraña. El Breogán convocaba para las dos de la tarde una reunión de su consejo de administración. Los rumores sobre el adiós de López y su posible marcha al Obradoiro habían sido incesantes en las últimas semanas. ¿Un cónclave para atajarlas? Lo cierto es que, casi dos horas y media después, las puertas de la sala de juntas del Pazo Universitario se abrieron a los medios y se despejó la incógnita. El todavía presidente comenzó recordando los pasos dados desde su regreso, dejando entrever que su ciclo se acababa. No lo clarificó hasta casi el final, cuando la emoción paralizaba entre lágrimas su discurso: «Me voy con la frustración de no haber ascendido, pero por el bien del Breogán, creo que me debo marchar».

Desilusionado

«El año pasado ya estaba desilusionado, no me veía en el equipo. Pero en un acto de responsabilidad entendí que por la situación económica no era el momento de abandonar», comentó López. En cuanto a la parcela monetaria actual, aseguró: «En estos momentos, el club ha pagado a todos sus jugadores». Ya sobre el futuro, incidió en un aspecto que ya dejó claro al inicio de la campaña: «Hay que cambiar el chip en cuanto al presupuesto. En capacidad de masa social, Lugo es lo que es, y estamos muy agradecidos a nuestros aficionados, que siempre están ahí, insuperables en cuanto a su calidad. Pero sin cantidad, no es posible». Y añadió: «Hay que vivir la realidad. Lugo tiene que estar contento y orgulloso por estar en la LEB Oro, con un equipo que tiene credibilidad, y es lo mejor que le puede pasar».

Raúl echó la vista atrás, al Breogán que se encontró tras su segundo desembarco: «Un club con una necesidad urgente, que descendió a LEB y con una grave situación económica. Era arriesgado entrar, pero por eso lo hicimos, porque no podíamos dejar que desapareciera, y lo conseguimos. Ha sido una labor de todos, con el apoyo de la Diputación, sobre todo Antón Bao; del Concello, y de todos los miembros del consejo». Calificó ese primer año como «terrible». «Porque la imagen del club estaba muy deteriorada, de no cumplir, y lo pusimos al día».

Sin regreso a la ACB

«Una de nuestras misiones era regresar a la ACB y es una frustración que me queda», admitió López. Dejó a entender, también, que una de las causas de su marcha es la imposibilidad de firmar un proyecto que posibilite el ascenso. «Porque mi idea -manifestó-, y lo que la gente puede ver si yo sigo, es subir a la ACB. Y hay que tener muy claro que, aunque no es imposible, sí es muy difícil conseguirlo».

Una de las consideraciones de su adiós es la de «despertar a la afición»: «Ojalá que esto sirva para conseguirlo».

Arenga a los empresarios

En su alocución pidiendo más implicación del tejido social de Lugo, Raúl aseguró que «no se ha valorado lo suficiente lo que se tenía», refiréndose a contar con una entidad en la segunda categoría del baloncesto nacional. «Tengo que reprochar un poco a los empresarios, que no estuvieron en su momento».

De la última campaña, que acaba de terminar, se quedó con dos momentos puntuales. Uno: «El día que perdimos en casa con el Cáceres, de malleira, y el público nos aplaudió». Y el segundo, instante en el que de nuevo no pudo contener las lágrimas, ya con los ojos rojos: «Y en el play off, que a pesar de que quedamos eliminados, y todo lo que sucedió, la gente se fue contenta».