Guitiriz pasa otro verano con el balneario de Pardiñas cerrado

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS LUGO / LA VOZ

LUGO

El balneario ha sido limpiado por Xermolos para la celebración del Festival de Pardiñas
El balneario ha sido limpiado por Xermolos para la celebración del Festival de Pardiñas SUSO PENA

El Concello inicia los trámites para pedir que las instalaciones funcionen este año

27 ago 2025 . Actualizado a las 19:11 h.

El balneario de Pardiñas vuelve a estar cerrado por segundo verano consecutivo. La situación afecta directamente a la riqueza termal de Guitiriz, que ya a comienzos del siglo pasado forjó su fama como lugar de turismo por sus aguas mineromedicinales. El Concello ha tomado nota de la situación: la alcaldesa, Marisol Morandeira, dijo ayer que se habían iniciado las gestiones para dirigirse a los propietarios y pedirles que abran las instalaciones.

El exterior presenta actualmente una imagen más cuidada que hace unas semanas. La clave está en la próxima celebración del Festival de Pardiñas, que tiene lugar en agosto y que desde su inicio (1980) se celebra en ese paraje, organizado por la Asociación Cultural Xermolos. La limpieza se llevó a cabo por iniciativa de Xermolos, y en próximas semanas, cuando estén cercanas las fechas del festival, se realizará otra, de la que se encargará el Concello guitiricense.

Las aguas de este balneario son indicadas para problemas hepáticos, biliares, digestivos y dermatológicos. La jubilación de la persona que en verano abría las instalaciones motivó que ya el pasado año estuviese cerrado. El Concello también expresó entonces su malestar por la situación y su intención de buscar una fórmula que permitiese el funcionamiento. Si ayer se buscaba en internet información sobre este balneario, aparecía el dato de que está cerrado de manera permanente.

Inauguración en 1955

El balneario se abrió en octubre de 1955. Las instalaciones se levantaron por impulso de Domingo Cabarcos, un gallego que había vuelto a su tierra de origen tras emigrar a Cuba, en un lugar cuya fuente ya atraía a gente que tomaba las aguas por sus propiedades curativas. Ni siquiera en el 2020, un año marcado por la pandemia, el balneario estuvo cerrado. El establecimiento que abrió Manuel Cabarcos con su esposa, Manuela Vilariño, pasó luego a familiares suyos, pero luego fue cambiando de manos hasta pasar a los actuales propietarios.

El arraigo del balneario de Pardiñas fue tal que hace décadas, en verano, había un servicio de autobuses que salían del casco urbano de Guitiriz con personas que iban a tomar las aguas y luego volvían a la villa. En esos años, incluso su funcionamiento tenía repercusión en la zona rural del municipio, puesto que había personas que alquilaban casas en barrios próximos. El balneario está situado muy cerca del tramo de la carretera N-6 cercano al límite con A Coruña, y desde esa vía se puede acceder con facilidad.

El hotel balneario del casco urbano, que tiene las aguas mineromedicinales de la fuente de San Xoán, estuvo cerrado hace pocos años, pero ahora lo gestiona la cadena Iberik.