
El conocido como «activo refugio» se prepara para alcanzar los 3.000 dólares. Su inversión es todavía más atractiva por el tratamiento fiscal del que disfruta
17 feb 2025 . Actualizado a las 17:08 h.Fue en la antigua Lidia, un reino poderoso y próspero de la Anatolia —actual Turquía— donde acuñaron por primera vez monedas de oro para que sirvieran de trueque. El material comenzó entonces a ser visto como un activo seguro y confiable que preservaba el valor a lo largo del tiempo. Y así sigue siendo. Pese a que en la cultura popular de nuestro país la inversión más garantista resulte ser la vivienda —cerca del 75 % de los españoles tienen una— el oro continúa manteniendo la reputación de ser el valor al que acudir cuando las cosas van mal. Tanto es así que, en medio de la incertidumbre global que se ha instalado en los mercados desde el nombramiento de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, el oro está en máximos históricos. El metal precioso ha alcanzado los 2.888 dólares y va camino de alcanzar más pronto que tarde la barrera de los 3.000. T
odo sucede mientras se acumulan los anuncios de aranceles entre EE.UU. y sus diferentes vecinos o en paralelo a las declaraciones del propio Trump buscando intervenir en la guerra en Ucrania. En este marco, la onza de oro se ha revalorizado un 9,4 % en lo que llevamos del 2025. El pasado año acumuló una subida del 27 %, su mejor resultado desde el 2010. Según Bank of America, su precio podría alcanzar los 3.000 dólares en un plazo de 12 a 18 meses por la confluencia de varios factores, entre los que sobresale la demanda del metal precioso por parte de los bancos centrales. En esa misma línea apunta el bróker Activotrade que menciona una «demanda masiva» de los bancos centrales del mundo, especialmente del chino, como principal razón de la subida de valor.
Paso del tiempo
«En tiempos de incertidumbre económica, los inversores recurren cada vez más al oro físico como cobertura. Los volúmenes récord que hemos visto en el primer mes de este año confirman esta tendencia. Nuestros clientes utilizan activamente las fluctuaciones de precios para aumentar sus participaciones», explica Daniel Marburger, director de StoneX Bullion Gmbh.
Y es que a diferencia de las llamadas monedas fiduciarias —el dólar o el euro— el oro no se devalúa por la inflación y tampoco puede ser emitido en grandes cantidades por ningún banco central. De hecho, invertir en oro supone proteger la cartera cuando la vida se encarece porque mientras el poder adquisitivo del dólar o el euro bajan, el de este metal siempre se mantiene. Entre otras cosas, porque es un recurso limitado con aplicaciones diversas —desde la joyería al ámbito tecnológico— y no depende de los sistemas financieros. Otros metales preciosos no gozan de la misma reputación. Por ejemplo, la plata tiene una demanda industrial más fuerte y tiende a ser más volátil, lo que la hace particularmente interesante para los inversores especulativos. Pero es que además, a diferencia de otras materias primas, el oro de inversión goza de un tratamiento fiscal especial en España: está exento de IVA. Esto incluye lingotes, barras y monedas que tengan una pureza mínima del 99,5 %.