
El colectivo reunió el pasado fin de semana a 260 personas en su comida anual
01 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Lola López empezó la semana tan cansada como contenta. Atrás dejó el ingente trabajo de organizar la comida anual de Cáritas Parroquial Arzúa, que le dejó la satisfacción de haber reunido, este fin de semana, a 260 vecinos en una popular pulpería del núcleo de Santa María. «E chegariamos case a 300 asistentes de non ser polas baixas que tivemos por gripes», cuenta la mujer, entusiasmada por la respuesta vecinal a un encuentro gastronómico y solidario en el que se recaudaron fondos que contribuirán a cubrir las necesidades básicas de las 25 familias que, en estos momentos, atiende Cáritas en el municipio arzuano.
Lola es la administradora local de la organización sin ánimo de lucro, que preside, desde hace unos meses, Marcelino Alamancos. Haciendo entrega de vales de compra para alimentación, pagando alquileres o butano, y dando respuesta a las necesidades que puedan surgir es como ayudan desde Cáritas Parroquial Arzúa a las familias que atienden, de las que la mayoría —veintidós, concretamente— proceden de otros países, principalmente sudamericanos. «A porta de Cáritas está aberta para todos», sostiene la mujer, que no solo pone en valor la solidaridad de los vecinos, a nivel particular. En la comida anual, que empezó a organizarse hace unos nueve años, «empezamos con 50 persoas, e cada vez somos máis», apunta Lola López, que también destaca, y agradece, las aportaciones de ochenta y siete comercios de Arzúa, Boimorto, Touro, O Pino y Portomarín, así como de cinco restaurantes locales al sorteo entre los asistentes al encuentro de comidas para dos y obsequios.