Arqueasinas, la nueva arma contra la resistencia a los antibióticos descubierta por el grupo del gallego César de la Fuente

Tamara Montero
Tamara Montero SANTIAGO / LA VOZ

SOCIEDAD

César de la Fuente, Marcelo Torres y Fangping Wan, autores de la investigación.
César de la Fuente, Marcelo Torres y Fangping Wan, autores de la investigación. Jenny Bai

Estos organismos no habían sido investigados en profundidad y a través de su modelo de inteligencia artificial, han analizado y revelado péptidos con actividad antimicrobiana dirigida a las cepas bacterianas que más preocupan a la OMS

12 ago 2025 . Actualizado a las 11:15 h.

Eran un «océano azul» de moléculas aún sin mapear, un dominio de la vida prácticamente inexplorado y «auténticos fósiles vivientes cuya bioquímica apenas hemos explorado». Las arqueas eran la rama del árbol de la vida que quedaba por explorar con inteligencia artificial y han resultado ser un interesantísimo reservorio de potencial antibiótico.

Así lo ha demostrado el equipo de la Universidad de Pensilvania del investigador gallego César de la Fuente, cuyo último estudio ha analizado cientos de proteomas de arqueas y ha revelado una familia hasta ahora oculta de péptidos antimicrobianos que el equipo ha denominado «arqueasinas». De los 80 candidatos que han sintetizado, el 93 % mostró actividad contra microbios patógenos in vitro, y uno —la arqueasina-73— igualó la eficacia in vivo de fármacos de último recurso como la polimixina B.

«Ya habíamos explorado eucariotas y bacterias; las arqueas eran la tercera y última rama. Estamos felices de haber cumplido ese sueño, y, de paso, desvelar pistas sobre cómo pudo funcionar un sistema inmune primitivo en estos organismos», explica De la Fuente. Hasta el momento había algún reporte fragmentario de halocinas y sulfolobicinas de los años 90, pero nunca se había explorado su diversidad a gran escala, algo que permite el modelo Apex con el que trabaja el laboratorio que dirige el gallego.

«Nuestra IA confirmó y amplió esas pistas al identificar miles de candidatos y validar su potencia experimentalmente», aclara el investigador gallego. En concreto, se han identificado 12.623 candidatos peptídicos mediante inteligencia artificial y han demostrado actividad in vitro el 93 % de los 80 que se han sintetizado.

Las arqueasinas, además, actúan contra patógenos prioritarios de la OMS, como son Acinetobacter baumannii, Klebsiella pneumoniae, E. coli resistente a colistina, Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus aureus (MRSA) y Enterococcus spp. (VRE). «Es decir, apuntan al corazón mismo de la crisis de resistencia» a los antibióticos que, a todas luces, es el próximo gran desafío sanitario.

Si es un campo que tiene semejante potencial, ¿por qué no se le había prestado demasiada atención? «Principalmente por la dificultad de cultivar arqueas extremófilas y la falta de métodos adaptados. La industria se centró en bacterias y hongos porque existían plataformas consolidadas, relegando a las arqueas a un segundo plano. Sin herramientas genómicas adecuadas, su potencial quedó dormido… hasta ahora».

El potencial de la inteligencia artificial y el modelo desarrollado por el laboratorio de César de la Fuente permite cribar centenares de millones de secuencias, algo impensable con métodos tradicionales. «La IA es nuestro telescopio molecular: convierte siglos de trabajo manual en días u horas de cálculo», dice el investigador.

Ese poder de exploración masiva «es vital para ir un paso por delante de la evolución bacteriana» y mantener un flujo constante de candidatos que pueden probarse rápidamente en el laboratorio y también en la clínica.

De hecho, una vez comprobada la actividad antimicrobiana, el siguiente paso es realizar estudios preclínicos exhaustivos de farmacodinámica, toxicidad prolongada y optimización química para seleccionar candidatos listos para potenciales ensayos clínicos.