Los concellos organizan a tientas y con muchas dudas la reapertura de mercados
SOSTENIBILIDAD

Algunos alcaldes ven diferencias con las ferias tradicionales, y creen que sería precipitado recuperarlas
04 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Antes de la proclamación del estado de alarma, cada día 4 del mes había feria en Taboada. «Esa era unha pequena, a grande é o día 20», matiza el alcalde Ramiro Moure. Aunque el conselleiro de Medio Rural, José González, avanzó el jueves tras la Conferencia Sectorial de Agricultura a la que acudió el ministro Luis Planas que los mercados locales de productos agroalimentarios podrían reabrir a partir de hoy, en Taboada no habrá feria porque, como dice su alcalde, «non recibimos ningunha solicitude para poñer posto, pero imos facer todo o que poidamos para que haxa mercado o día 20».
Y no es el único concello en el que hoy, por prudencia y porque aún hay muchas dudas sobre cómo llevar a la práctica la norma, no habrá feria de productos agroalimentarios. De hecho, concellos como Cartelle o Maceda son otro ejemplo de los que han decidido no hacerla.
La reapertura de los mercados agroalimentarios no es una medida fácil de ejecutar, al menos no en Galicia. Por eso, los alcaldes abogan por la prudencia. «Unha feira é unha cousa e un mercado no que poidas vender produtos agroalimentarios galegos outra», matiza el socialista José Luis Raposo, alcalde de Pedrafita. Y pone como ejemplo el caso de su municipio, limítrofe con la provincia de León, un lugar en el que en condiciones normales mañana, día 5, bajarían decenas de personas de los pueblos de alrededor a comer el pulpo y aprovechar para comprar algo en la feria. «A miña preocupación é a seguridade da xente. As normas son claras, ao meu modo de ver non pode haber feiras», dice. Y añade: «Aínda que só permitas postos de produtos agroalimentarios, na nave do mercado, polo tamaño que ten caberían catro». En el hipotético caso de reabrir, «cómo lle digo a un que pode vir e a outro non?», se pregunta.

Efectivamente una feria no es lo mismo que un mercado local de productos agroalimentarios. La diferencia ha de estar clara. Lo que la Xunta permite desde hoy, al entender que lo habilita la entrada en la fase cero de desescalada —como han hecho País Vasco o Cataluña— son los segundos, los mercados locales que, además, han de celebrarse bajo unas estrictas normas de seguridad e higiene recogidas en una orden publicada en el Diario Oficial de Galicia (DOG) el pasado 24 de marzo. En base a eso lo que han de evaluar también los concellos es de qué manera las normas del plan de desescalada del Ejecutivo correspondientes a esa fase cero afectan al desarrollo de los mercados.
Los requisitos
Una de las principales medidas recogidas en la orden de la Xunta es la colocación de los puestos en el recinto en el que se lleve a cabo el mercado. Porque estos han de estar separados por una distancia de al menos seis metros y cuatro por el lateral, lo que reduce el número de establecimientos ambulantes que podrán acudir a los mercados. Cómo tendrán que distribuirse ahora y dónde podrán colocarse cada comerciante es uno de los asuntos que han de abordar los concellos. Porque cada plaza es un mundo.
Al menos es lo que harán en Carballo, donde en teoría el jueves habría mercado. «Mañá pola mañá [por hoy] teremos unha reunión do grupo de coordinación do mercado para ver cómo organizamos todo», explica el alcalde Evencio Ferrero. Porque el espacio, la plaza do Concello, es el que hay.
Lo mismo analizarán estos días en Ribadeo, donde a falta de mercados organizaron una campaña para que los productores locales que acudían a la plaza pudieran distribuir sus productos por las casas. Ahora están analizando cómo pueden ejecutar la reapertura. «Estamos estudando ben a normativa porque isto non é nada doado», apunta el concejal de Comercio, Turismo e Economía, Pablo Vizoso. Porque ya no solo es disponer la colocación de los puestos: también ver quién va a encargarse de informar sobre cómo es la norma y controlar que esta se cumpla por parte de todos.
Uno de los pioneros
No menos complicado lo tienen en el concello de Ribeira que, aunque fue uno de los pioneros en Galicia a la hora de articular unas distancias entre puestos (antes de que fueran prohibidos llegó a organizar dos bajo el estado de alarma), también analizarán esta semana cómo combinar las reglas que marca el Estado con las de la comunidad. Su idea es que, en principio, el sábado reabra el mercado. Pero, ¡ojo! son solo productos agroalimentarios. Lo de la ropa o el calzado aún no lo tienen claro.
«Vamos a agardar a que os municipios aclaren cómo é a norma para volver»
Isabel vive de la fruta y la verdura que comercializa con sus dos camiones de mercado en mercado. Lleva semanas en vilo, pero ahora aunque los mercados locales de productos agroalimentarios vuelven a estar permitidos, prefiere ser prudente y aguardar antes de lanzarse de nuevo a la carretera. «Cando os pecharon chamáronos para avisar. Agora preferimos agardar a que os concellos aclaren ben cómo é a norma é cómo se vai facer antes de coller e plantarnos nun mercado non sabendo cómo hai que facer. O que encargado de organizalos en cada concello debería de informar porque para iso pagamos», dice esta vecina de Laracha.
Su prudencia no es gratuita. Lleva años trabajando en las ferias. Conoce perfectamente cómo actúan los clientes a la hora e comprar y cómo ahora hay hábitos no permitidos. «Sabes que hai moita xente maior que baixa para dar unha volta e aproveita para levar unhas leitugas, Antes tiñas que atender a un montón de xente á vez, agora iso non pode un deixar facelo», dice. De hecho, la norma ya lo prohíbe porque hay que guardar una distancia de seguridad tanto dentro como fuera del puesto.