Oceana insta a eliminar ya el plástico de un solo uso en las instalaciones del Congreso y el Senado
SOMOS MAR

La organización constata que se siguen empleando en las instalaciones cubiertos y vasos desechables así como monodosis de un material susceptible de acabar en el océano
23 sep 2020 . Actualizado a las 12:34 h.Dentro de unos meses, diputados y senadores deberán trasponer a la legislación española la directiva comunitaria que prohíbe el uso de plásticos de un solo uso, pero en las instalaciones del Congreso y del Senado todavía siguen empleando elementos de ese material de usar y tirar.
La agrupación conservacionista Oceana, orientada a la protección de los océanos, ha instado a ambas cámaras a que prediquen con el ejemplo y se anticipen a la implementación de la directiva europea y eliminen de las instalaciones del Congreso y el Senado todos esos elementos.
Los propios miembros de la organización han documentado que siguen usándose todos los días utensilios de plástico de usar y tirar. Los más recurrentes, según explica Oceana en una nota, destaca la cubertería, que quedará prohibida a partir del año que viene, pero también los recipientes de comida, los vasos, el film protector de alimentos, sobres monodosis y otros cuyo consumo, según dicta la normativa europea, deberá reducirse de forma sustancial.
Y si eso ocurre en el Congreso, no es muy diferente lo que sucede en el Senado, donde también recurren a esos utensilios.
La directora de la campaña de Plásticos de Oceana en Europa, Natividad Sánchez, apunta: «Las Cortes Generales deberían empezar a aplicar los compromisos de reducción y prohibición de plásticos de un solo uso, sin esperar a actuar al último minuto y porque lo exija la Unión Europea». A su juicio, «es una oportunidad para que los políticos de nuestro país estén a la altura de las expectativas y que sus acciones a la hora de luchar contra el plástico sirvan de ejemplo tanto a otras instituciones públicas como a la ciudadanía».
La mayoría de los residuos plásticos, dice Oceana, independientemente de donde hayan sido generados, son susceptibles de acabar en el mar. «Este material es de lenta y difícil degradación y además de afectar a nuestros playas y litoral provoca graves estragos en las grandes profundidades marinas, donde se acumula de forma desmedida y afecta gravemente a los ecosistemas y especies que los habitan», apunta el comunicado de la organización.
Oceana apunta que, con 126 toneladas diarias, España está entre los diez países que más plástico se estima que vierten al mar a nivel mundial, «además de ser el que más lo hace a nivel europeo», una afirmación que basa en un estudio publicado por Science en el 2015. Es por este motivo que España debe ir más allá de los mínimos exigidos para reducir el uso de plásticos de forma generalizada.
Además de poner el foco en los edificios de la Administración, y de bares y restaurantes, Oceana ya propuso a comienzos del verano una batería de medidas para llevar a cabo una transposición ambiciosa de la directiva europea sobre plásticos de un solo uso. En este sentido, apunta que participó hace unos meses en la consulta pública que puso en marcha el Ejecutivo español para trabajar en la transposición de dicha directiva.