La Xunta cree que hay margen para pescar más merluza y rape en Gran Sol
SOMOS MAR
España insta a fijar ya el tope de caballa dada la inminencia de la costera
26 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Ya lo advertía ayer el ministro do Mar portugués, Ricardo Serrao: el tiempo apremia. Marzo está a la vuelta de la esquina. Y en ese mes acaba la provisionalidad del TAC (total admisible de capturas) que en diciembre se fijó para los 119 stocks que el Reino Unido y la Unión Europea comparten en aguas de Gran Sol. Pero bueno, al menos la Comisión Europea -que es la que tiene que hablar con el Reino Unido sobre las posibilidades de pesca que se fijan- ya tiene un mandato de negociación, unas directrices que ayer dieron los ministros de los Veintisiete en un Consejo de Pesca celebrado por videoconferencia.
Por lo que a España respecta, Planas ha expresado su apoyo al documento de la presidencia que servirá de guía para el desarrollo de las consultas de la Comisión con el Reino Unido y señaló que este proceso se debe abordar con «plenas garantías y sin dilación». En lo que respecta a las especies, el Gobierno está preocupado por las cuotas que puedan suponer un riesgo de estrangulamiento por la necesidad de cumplir la obligación de desembarque, como es el caso del bacalao céltico y del oeste de Escocia; los gallos del este de esa zona británica, así como los de esa misma área de Gran Sol, donde también inquieta el rape. Besugo y alfonsino también suponen un riesgo para la flota.
Y aunque no se enmarca en la negociación bilateral con el Reino Unido, Planas expuso la urgencia de establecer un total admisible de pesca para la caballa, una pesquería explosiva, de la que el grueso de capturas se produce en la primera parte del año y cuya costera en España está a punto de arrancar. También apremió a marcar el del atún blanco, un sector en el que, según dijo «España se expone a sufrir las penalizaciones por la sobrepesca que han realizado otros países» y es algo a lo que no está dispuesta.
Posición gallega
Al Consejo de Ministros telemático asistió también la conselleira de Mar, Rosa Quintana, que de nuevo representa a las comunidades autónomas en asuntos pesqueros. Viajó a Madrid para decir que «hai que ter unha unidade de acción entre as autonomías e o Goberno central para mellorar as posibilidades de pesca» en Gran Sol. A su juicio hay que hacer lo posible para elevar los TAC y compensar por esa vía el 25 % de posibilidades de pesca que se ha entregado al Reino Unido.
En este sentido, la responsable gallega apunta que se puede ir más allá de lo que proponen los científicos del ICES (Consejo Internacional para la Exploración del Mar) en especies como la merluza, el gallo y el rape, puesto que incluso los informes de ese organismo asesor aluden a la buena situación en la que se encuentra la biomasa de todas ellas. Así que conminó a que España se arme de argumentos científicos sólidos para conseguir aumentar el cupo de esas especies de especial relevancia para los barcos gallegos y, de paso, para retirar de los TAC variedades como la cigala, la maruca o el besugo, dado que no se realiza una pesca dirigida hacia ellas y, sin embargo, sí pueden estrangular a la flota.
La Comisión viste de «verde»
Eso sí, la batería de argumentos socioeconómicos tendrá que ser potente. El comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Virginijus Sinkevicius, dejó claro que la Comisión basará la negociación de las cuotas en las recomendaciones científicas y que el principio de precaución seguirá siendo el credo en los casos en los que no haya datos sólidos, bendiciendo incluso las propuestas de TAC cero.
Eurodiputados españoles exigen una revisión del fondo de ajuste del «brexit»
La eurodiputada socialista Clara Aguilera y su homólogo gallego del Partido Popular Europeo Francisco Millán Mon conminaron ayer a la Comisión Europea a revisar las cifras del fondo de ajuste del brexit, un instrumento ideado para compensar a la flota comunitaria que se ha visto afectada por la desconexión británica y que reserva para España solo 2,2 millones de los 600 reservados para el conjunto del sector pesquero europeo.
Aguilera reclamó que se aplique «un criterio de distribución que tenga en cuenta la aportación realizada por cada Estado» para pergeñar el postbrexit, pero que no solo tenga en cuenta la cesión de cuotas en aguas británicas, sino que atienda también a las las contribuciones que cada país ha hecho también fuera de Gran Sol. Y solo hay que ver lo que se le ha arañado a la cuota de bacalao de las Svalbard, donde España acaparaba la mayor parte de las posibilidades de captura.
Hacia esas latitudes apuntó también Millán Mon que en el debate en presencia de representantes de la Comisión criticó al Ejecutivo comunitario por no haber tenido en cuenta la cesión de cuota de bacalao de Svalbard, ni la situación en la que queda la flota que pesca en las islas Malvinas, que ahora tendrá que pagar aranceles para mandar a España sus capturas. «Los criterios de reparto son manifiestamente inadecuados y deben modificarse», sentenció el eurodiputado gallego, que recordó que el sector español cifró en 54 millones de euros las pérdidas.