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Ana Gerpe EL BALCÓN

SOMOS MAR

Marisqueo en Noia
Marisqueo en Noia CARMELA QUEIJEIRO

24 may 2021 . Actualizado a las 11:33 h.

Si la expedición ecológica es la que ha zarpado del Ministerio para la Transición de Teresa Ribera, yo me bajo de lo bio, lo eco y todas sus variantes. Una de dos, o la pretensión es dejar en manos de grandes consorcios acuícolas la explotación de las rías y a merced de voraces empresas turísticas el aprovechamiento de los terrenos de la franja litoral o es que la toma de decisiones sobre sectores estratégicos como la pesca y el marisqueo en Galicia está en manos de personas que ni saben ni les importa.

En este ministerio, del que salen ideas como balas de un cargador, empezaron con el desmantelamiento de una cadena-mar industria que ha demostrado sobradamente su capacidad para generar riqueza respetando el medio ambiente. Si hay un sitio en el territorio peninsular que conserve la esencia de lo natural, ese es Galicia.

La nueva ocurrencia es la presentación de un recurso para derogar el Plan Xeral de Explotación Marisqueira, no me queda claro si para demostrar su poderío madrileño frente a un modelo de la Consellería do Mar y las cofradías que lleva dando buenos resultados desde hace tres décadas o porque pretenden llevar la ley de la selva a las zonas de extracción.

Afirma el presidente de la Federación Galega de Confrarías, el ribeirense José Antonio Pérez, que el objetivo es acabar con la pesca artesanal. Eso parece. Debe ser que coger navajas y erizos buceando, saltar de roca en roca en busca de percebe o sachar la tierra para conseguir un tope establecido de marisco no vale si no lo ordenan desde Madrid. Que para algo es la capital y los demás, a callar y a obedecer.