
Que hoy sea un ingrediente principal del sushi se debe al empeño de un grupo de exportadores noruegos que lanzaron una potente campaña para vencer las reticencias de los nipones hacia el producto salvaje del Pacífico
30 jun 2022 . Actualizado a las 11:35 h.Lo de Noruega con su salmón es algo digno de estudio. No se trata ya de que hayan conseguido colonizar el paladar español, más de merluza, sardina y boquerón, sino que han logrado colárselo incluso a unos hooligans del pescado como son los japoneses y, por encima, haciéndolo pasar por un ingrediente básico, tradicional e imprescindible de ese producto que los nipones han exportado por el mundo: el sushi.
Ayer, Día Internacional del Sushi, el director del Consejo de Productos del Mar de Noruega en España (Norwegian Seafood Council), Björn-Erick Stabell, se jactaba del hito de un grupo de exportadores noruegos que lograron «colarle» su pescado entre el atún rojo, la anguila y el pez globo. Porque aunque ahora parezca que el sushi de salmón sea japonés de toda la vida, lo cierto es que, según explica Stabell, hasta no hace mucho a los japoneses no se les ocurriría jamás elaborar su plato más internacional con su salmón, el del Pacífico, pues no lo consideraban «lo suficientemente limpio como para consumirlo crudo. No lo concebían como sushi». Si ahora es un ingrediente recurrente fue gracias a esos pioneros exportadores que se empeñaron en japonesizar el salmón noruego del Atlántico con una potente y ambiciosa campaña desde el país ártico en el Lejano Oriente. Claro que fue preciso marcar claramente las diferencias con su pariente del Pacífico. Resaltar la calidad, el color, el sabor, sus cualidades y propiedades... «Gracias a esta magnífica idea, el exquisito salmón del Atlántico es hoy en día un superventas en Japón», relató Stabell. Y de Japón al mundo a lomos del sushi.
Tal ha sido su expansión, recalca el director del Norwegian Seafood Council, que este producto «se ha convertido en la guarnición más popular» para elaborar ese plato.
Y si el salmón noruego ha conseguido penetrar en una cultura tan diferente a la occidental y en una cocina con tanta querencia al pescado salvaje, en una como la española la absorción no iba a ser de menor entidad. Ahí está que, según la entidad de promoción de los productos noruegos, ocho de cada diez españoles como salmón al menos una vez al mes. Prefiere consumirlo en casa, pero también lo pide (el 31 %) cuando va a un restaurante. Toda una estrategia comercial que les está dando resultado en Japón, España y en todo el mundo.