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Escuchar pero no oír

Pablo Fernández EXDELEGADO DE LA CONSELLERÍA DO MAR Y ASESOR PESQUERO

SOMOS MAR

Fernando de la Peña

25 jul 2023 . Actualizado a las 10:39 h.

El pasado 12 de julio, en el pleno del Parlamento Europeo, se votó el veto del PPE a la Ley de la Restauración de la Naturaleza. Al final quedó rechazado con los votos de socialistas, liberales, vedes, izquierda y también de algunos eurodiputados populares, consiguiendo así 324 votos, mientras que los que apoyaban el rechazo, fundamentalmente populares sumaron 312 y hubo 12 abstenciones.

La representante del BNG, Ana Miranda, no votó ni el rechazo, ni el apoyo y tampoco se abstuvo. Debemos que tener en cuenta que la iniciativa se ha quedado a 12 votos del empate, justo el número de abstenciones (3 PPE; 1 ECR; 7 Renew; 1 S&D). Si Miranda y alguno más hubiera apoyado el rechazo yo estaría escribiendo estas líneas para dar las gracias.

Nicolás González-Casares comentó en Twitter «que estaba apenado por ser el único eurodiputado gallego que votó para que la Ley Europea de Restauración de la Naturaleza pueda ser una realidad».

A todos aquellos eurodiputados que han votado en contra de vetar la ley, así como a aquellos que se han abstenido y, cómo no, a aquellos que ni se han atrevido a hacer ni una cosa ni la otra, desapareciendo a la hora de votar, les pido que escuchen. Los primeros que quieren tener los mares saludables son los pescadores. Llevan así trabajando y faenando siglos y quieren seguir haciéndolo. Prueba de que lo están haciendo bien, tanto el sector como las diferentes Administraciones, es el reconocimiento del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES, por sus siglas en inglés) de que en el golfo de Vizcaya, desde el 2021, todas las poblaciones se explotan al nivel del rendimiento máximo sostenible (RMS) y en el Atlántico nororiental, casi todas.

Esta cuestión de los ecosistemas de la Ley está basado en una de las palas de la hélice, la medioambiental, pero según la política común de pesca (PCP), las normas deben tener en cuenta por igual las otras dos aspas y en este caso no se han tenido en cuenta las cuestiones sociales y económicas.

Si me preguntasen qué prefiere, ecologismo y medio ambiente o rentabilidad (es decir la cuestión económica), no lo tengan en duda, lo primero la cuestión económica y después la medioambiental, aunque debería tenerse por igual como marca la PPC, pero esta ley defiende las políticas medioambientales y no las socioeconómicas. El sector, ya está avisando: con esta norma, la seguridad alimentaria se verá en peligro para Europa y llevará a más importaciones de China y países asiáticos. ¿De verdad que es esto lo que quieren para el sector mar-industria? Los que defendemos los intereses, con nuestros errores, del sector mar-industria, no.