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Voluntarios portugueses se suman a los de toda Galicia para recoger plásticos

Somos Mar REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

Ángel Manso

Las Brigadas do Mar, procedentes del país vecino, recuperaron en Nemiña un saco entero de pélets sin abrir

14 ene 2024 . Actualizado a las 12:12 h.

Centenares de voluntarios y voluntariosos desafiaron el castigo de la lluvia y el viento para liberar a las playas gallegas de los pélets que han invadido los arenales desde Nigrán a Ribadeo —y más allá— y, de paso, retirar todo residuo que encuentran.

A los procedentes de toda Galicia se sumaron ayer los integrantes del colectivo portugués Brigada do Mar, que recuperaron en la playa de Nemiña, en Muxía, un saco entero de pélets. En esa playa también trabajaron los integrantes de Mar de Fábula, de Camelle (Camariñas). La presidenta de esta agrupación, Virginia Barros, comentó que en el arenal existe mucha cantidad de pélets y también de basura, de modo que la tarea para retirar los restos es, todavía, más complicada.

La Brigada do Mar y Mar de Fábula también intervinieron en Reira (Camariñas), donde hubo un gran despliegue. Intervinieron las dos entidades anteriores. Senda Nova, por su parte, trabajó en Malpica y Caión y hubo batidas en Laxe, Corcubión y Fisterra.

Llegan a playas de Burela

Mientras en Poio no tienen constancia de nuevas arribadas de plástico, en A Mariña ayer aparecieron pélets, aunque no en cantidades excesivas, en playas de Burela y O Vicedo en las que hasta ahora no se habían encontrado.

En Valdoviño hubo varias quedadas de voluntarios para repasar arenales como los de Meirás, Mourillá y Outeiro. El concello se abrió a facilitar guantes, bolsas, coladores y a recoger los residuos al final de la jornada. En Cariño, el club del mar reclutó a decenas de personas para repasar las playas del municipio.

Un centenar de voluntarios acudieron a Balieiros (Ribeira) convocados por Greenpeace. En A Coruña, We Sustainability, colectivo que realiza salidas semanales para limpiar arenales, vio desbordadas todas sus previsiones al inscribir a 400 personas este fin de semana, cuando lo normal es medio centenar.