En directo | Actividades de verano La primera escuela de pesca de Chantada reúne alumnos de 7 a 56 años. Media docena de expertos les enseñan teoría por las mañanas y práctica por las tardes
02 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?as vacaciones escolares ya están aquí, pero en el instituto Val do Asma hubo ayer clase. No fueron de matemáticas, ni de historia, ni de mecánica, sino de cañas, sedal y cebos. Un puñado de pescadores expertos hicieron de profesores para un heterogéneo grupo de alumnos con edades comprendidas entre los 7 y los 56 años. Es la primera escuela de pesca de Chantada y la organiza la asociación local de pescadores. La mayoría de los alumnos de esta peculiar escuela ya saben lo que es pescar. Xosé Eiré está en el grupo que acudió a las primeras clases de ayer por la mañana, las de cucharilla. Él no necesitó muchas explicaciones para atar el cebo al sedal con el nudo que los monitores les enseñaron. «Yo ya pesco, sí, pero hay cosas que no conozco sobre las distintas modalidades», explicaba este chico de 12 años durante la clase. Ninguno de los seis monitores que imparten las clases tienen experiencia docente. Son pescadores experimentados, elegidos por su dominio de las distintas técnicas incluidas en el programa. Nonito Otero y Francisco Gómez se estrenaron ayer hablando de cómo pescar a cucharilla para los doce chavales que se apuntaron a esta modalidad. Una buena parte de ellos ya tienen nociones básicas, pero los profesores se lo plantearon como si todos fuesen novatos. Empezaron por la caña y sus características, siguieron por las partes de un carrete y acabaron hablando de los tipos de cucharillas más recondables en ríos pequeños como el Asma. Mucha teoría, pero necesaria para conseguir que, como dijo Francisco Gómez, los alumnos llegasen a dominar la caña con tanta precisión como para «lanzar y meter la cucharilla en un vaso». Muchos de los participantes en la escuela se apuntaron para perfeccionar su técnica en especialidades que no dominan. Es el caso de Daniel Fernández, el alumno de 56 años, pescador habitual a mioca pero interesado en aprender a manejar la pluma. Otros apreciarán más las salidas al río Asma, que se harán en la zona de O Sangoñedo. Allí podrán comprobar que es cierto lo que cuentan los monitores sobre la preferencia de las truchas por los recovecos de las orillas o los remansos que forman las piedras grandes en los ríos con corriente. También de recastado La escuela se prolongará durante toda la semana. Ayer se impartieron las primeras clases sobre el uso de la cucharilla, de cebo natural y de mosca. Hoy empezarán las de pluma y recastado, una técnica tradicional que apenas se utiliza ya. Como ya ocurrió ayer, durante las tardes de hoy, mañana y el resto de la semana los alumnos saldrán al río Asma acompañados por los monitores, que les explicarán cómo aplicar la teoría a la práctica. Esta experiencia terminará el sábado que viene con una recorrido por el río al que están invitados los diecisiete alumnos inscritos, y que será guiado por dos biólogos. «O que queremos é formar pescadores con conciencia, que non se acheguen ao río obsesionados só con sacar cantas máis troitas mellor». Ése es el objetivo de la escuela en palabras de Fernando Ibarra, el presidente de la asociación de pescadores de Chantada, que tenía la escuela entre sus objetivos desde que fue creada hace poco más de un año.