Saltó de la Premier a ligas como la turca o la de los Emiratos y está feliz con cada decisión tomada
13 oct 2016 . Actualizado a las 13:27 h.«Tengo un gran equipo encargándose de lo demás, así que puedo centrarme por completo en el fútbol. Los negocios van con el piloto automático». Ryan Babel (Ámsterdam, 1986) ha probado todo tipo de ligas y aventuras empresariales. Música, moda, fútbol... Ya con el foco en el balón, no será la última mención al piloto automático. Una red ante la prensa tras haber salido escaldado. Pide leer la transcripción antes de que se redacte esta entrevista.
-Ha jugado ya en las principales ligas. ¿Qué diferencias aprecia entre ellas, más allá de lo que puede percibir cualquier fan?
-Todas tienen algo diferente. La Premier es dura y rápida; la Bundesliga tiene mucha velocidad e intensidad; España es muy técnica... Pero también jugué en Turquía, donde disfruté durante dos años, o en los Emiratos, donde fue sorprendentemente bueno jugar. Allí hay equipos con futbolistas realmente buenos, de calidad. Se juega buen fútbol.
-Hablaba también de aspectos extradeportivos. El negocio, el mercado de fichajes...
-Cuando se trata de vender a un jugador, en todas partes es igual. Él no tiene mucho que decir. El control es de los clubes y si dicen que no te vas, no te vas. Es un negocio y hay que entenderlo así.
-¿Es un problema con remedio?
-Así ha sido durante décadas, y no hay mucho que el futbolista pueda cambiar. Es bueno saberlo porque así puedes intentar protegerte tanto como sea posible, pero al final no hay mucho que hacer.
-Su carrera ha dado muchos giros ¿Se arrepiente de alguna de sus decisiones?
-No me arrepiento de nada. Estoy contento con cada decisión que he tomado en mi carrera.
-Sorprende la de irse a jugar a los Emiratos con apenas 28 años.
-Bueno, en mi equipo de allí los jugadores tenían mucha calidad. La mayoría no habían jugado en Europa así que no los conocerá, pero muchos de los de allí podrían hacerlo. Son buenos futbolistas, de un nivel tan alto como en España: dinámicos, técnicos... Pero supongo que la mayoría están cómodos jugando en su casa y por eso no salen fuera.
-Aún así parece que la liga está algún nivel por detrás de las principales de Europa.
-No estoy de acuerdo. Hay un nivel muy alto y es difícil jugar allí. Mucha gente en Europa piensa que el futbolista que se va a los Emiratos se va de vacaciones, pero no es así. He oído varias historias de buenos jugadores europeos a los que no les fue bien allí. Trezeguet solo pudo marcar tres goles, Luca Toni no marcó ni siquiera uno y se tuvo que volver.
-Entonces ¿qué falla para que sean tan desconocidas fuera de su entorno? ¿Cómo arreglarlo?
-No creo que esas ligas vayan a tener nunca el reconocimiento que merecen. Siempre será España, Inglaterra, Italia, Alemania... Crecemos con ese conocimiento sobre el fútbol e incluso ahora, cuando China, Estados Unidos o los Emiratos intentan pujar fuerte... A mí también me pasó de chaval. Si me hubieras preguntado si pensaba que acabaría jugando en Turquía habría respondido que no. Pero fui, y me sorprendió. Hay mucho jugador de calidad aún por descubrir allí. Çolak es un buen ejemplo. No se le conocía mucho aquí pero es un gran futbolista, muy importante para este equipo. No creo que la situación cambie, por eso el jugador debe descubrir otras ligas por sí mismo, como hice yo. No juzgo una liga o un equipo por lo que la gente diga, hago mi tarea y tomo mis decisiones. Estoy detrás de cada una de ellas.
-¿Y por qué tomó la de venir?
-El Deportivo fue el club que me dio la oportunidad de jugar en España, y de niño siempre había soñado con ello. También me parece un buen equipo en el que volver a mostrarme en Europa.
-¿Conocía bien entonces los equipos de la Liga más allá del Real Madrid o el Barça?
-No, no seguía al resto de equipos. Cuando estás fuera de España es fácil ver partidos del Real Madrid o del Barcelona, pero no pasan un Deportivo - Leganés. Así funcionan las cosas. Aún así, conocía bien el estilo de juego de la Liga, que aquí se valoran mucho los aspectos técnicos y eso es bueno para mí.
-Ya vivió una experiencia importante en un equipo de primer nivel de una gran liga. ¿Por qué fue tan difícil con Rafa Benítez?
-No hablo más del Liverpool. Cada vez que lo hago, la prensa cambia mis palabras. He contestado a demasiadas preguntas sobre mi paso por allí y no quiero responder ninguna más.
-Habla de su relación con la prensa y ese es un tema de permanente actualidad en los últimos tiempos. ¿Cómo ve ese mundo del periodismo deportivo desde la perspectiva del jugador?
-Yo no digo que todos los periodistas sean iguales, pero a veces retocan las palabras del futbolista para colocarlo en el foco y eso hace que el jugador no quiera volver a hablar con la prensa, lo que a su vez enfada a los reporteros. El buen periodismo, en mi opinión, trata de buscar temas nuevos, preguntas diferentes. Si siempre respondes a las mismas preguntas acabas poniendo el piloto automático para responder. Pero bueno, es otra parte del trabajo, como firmar autógrafos, la experiencia también te enseña cómo manejarlo.
-¿El problema sería entonces solo de una parte? El jugador no siempre da facilidades para salir de esa zona de confort. Normalmente no ofrece mucho detalle en lo personal ni le gusta profundizar sobre temas calientes.
-Supongo que con el periodista pasa lo mismo que con los futbolistas. No todos los jugadores son Messi, así que como el jugador, el periodista tendrá que seguir intentando cosas, aprender...
-No son pocos los que han optado por las redes sociales para prescindir de los medios al lanzar sus mensajes. Usted es bastante activo en ellas.
-Considero que las redes pueden ser una buena herramienta para transmitir el mensaje correcto, el que el futbolista pretende dar. Y al mismo tiempo te sirven para estar conectado con los fans. Es algo maravilloso.
«Mi intención es quedarme»
Determinado a centrarse en la pelota, Babel ha aparcado proyectos como el rodaje de pequeñas piezas de vídeo sobre su vida. Su actual gran momento personal no ha quedado aún grabado.
-Marcó un gol fundamental en el último partido y parece haber enganchado a la afición. No ha empezado mal.
-Desde que llegué estoy contento de estar aquí. Emocionado por este nuevo destino.
-Lo próximo es el Camp Nou. ¿Un estadio más o algo especial?
-Es especial, por supuesto. Nunca he jugado en el Camp Nou y ahora podría tener la ocasión, me apetece jugar ese partido.
-El Barça no parece estar fino.
-El Barça es el Barça. Pueden tener un mal partido y en el siguiente matarte si quieren.
-¿Qué sensaciones le ha dejado Garitano hasta el momento?
-Quiere que seamos muy dinámicos, que presionemos, que trabajemos como equipo. Nos exige estar en forma. Por suerte tenemos muchos jugadores de nivel para cada puesto y eso genera competencia, algo muy bueno.
-Debutó a los pocos días de llegar, sin apenas entrenamientos. ¿No le resultó extraño?
-Es lo que tiene el fútbol. Este club me dio una oportunidad por una razón, no solo para venir aquí a entrenar. Ahora todo el mundo está emocionado después de mi primer gol, pero necesito mantener los pies en el suelo. Ir paso a paso, entrenando duro.
-Después de sus primeros partidos ¿está más cerca de quedarse después del 31 de diciembre?
-Nadie sabe qué traerá el futuro. Pero mi intención es quedarme.
-¿A qué aspira este equipo?
-Por lo que sé, el club está en proceso de reconstrucción. De momento, el equipo tiene buena pinta, pero los cambios no se dan de un día para otro. Este es un proceso lento en el que el club intenta subir poco a poco el nivel del plantel. Ahora me toca intentar ayudarle y espero que el club también me ayude a mí y hagamos grandes cosas juntos.
-¿Sigue pensando en retirarse en Estados Unidos?
-Sí. Me gusta mucho el país y creo que su fútbol ha evolucionado mucho en los últimos años. Parece que la gente también le está prestando más atención a este deporte. Ya veremos.