La institución estuvo «cerca» de proponer una pausa en las subidas, pero se descartó «ya que podría interpretarse como una debilitación de la determinación del BCE por contener los precios»
Mantiene su previsión de que el PIB cierre con un alza del 2,3 % este año aunque prevé riesgos por los precios de la energía y los efectos de la prolongada subida de tipos